From the Guidelines
El estudio ADVANCE demostró que el control glucémico intensivo reduce significativamente el riesgo de nuevas o peores albuminurias en pacientes con diabetes tipo 2, lo que sugiere que la meta de A1c debe ser inferior o aproximadamente 7% para prevenir complicaciones microvasculares y neuropáticas. Según el estudio 1, publicado en la revista Circulation en 2009, el control glucémico intensivo no redujo significativamente los eventos cardiovasculares en los ensayos ACCORD, ADVANCE y VADT, lo que sugiere que la meta de A1c debe individualizarse según la duración de la diabetes, la presencia de aterosclerosis y la edad del paciente.
Algunos de los hallazgos clave del estudio ADVANCE incluyen:
- La reducción del riesgo de nuevas o peores albuminurias en un 21% en el grupo de control glucémico intensivo en comparación con el grupo de control estándar.
- La falta de reducción significativa en los eventos cardiovasculares en el grupo de control glucémico intensivo en comparación con el grupo de control estándar.
- La importancia de individualizar la meta de A1c según la duración de la diabetes, la presencia de aterosclerosis y la edad del paciente.
En cuanto a la implementación de estas recomendaciones en la práctica clínica, es importante tener en cuenta que:
- La meta de A1c debe ser inferior o aproximadamente 7% para prevenir complicaciones microvasculares y neuropáticas.
- La individualización de la meta de A1c es crucial para evitar riesgos asociados con el control glucémico intensivo, como la hipoglucemia severa.
- La atención debe centrarse en el control de factores de riesgo no glucémicos, como la presión arterial, el colesterol y el tabaquismo, para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular en pacientes con diabetes.
From the Research
Implicaciones del estudio ADVOR
- El estudio ADVOR investigó el uso de acetazolamida en pacientes con insuficiencia cardíaca descompensada y encontró que mejoraba la decongestión en estos pacientes 2.
- Los resultados del estudio mostraron que la acetazolamida aumentaba la probabilidad de decongestión en pacientes con insuficiencia cardíaca descompensada, independientemente de su función renal 3.
- Sin embargo, el estudio también encontró que la acetazolamida se asociaba con una mayor incidencia de deterioro renal durante el período de tratamiento, aunque esto no se tradujo en peores resultados clínicos a largo plazo 3.
- En cuanto a la combinación de lisinopril y amlodipina, estudios previos han demostrado que es efectiva en el tratamiento de la hipertensión, especialmente en pacientes con arteriosclerosis obliterante 4, 5, 6.
- La combinación de lisinopril y amlodipina ha mostrado ser beneficiosa en la reducción de la presión arterial y la mejora de la función cardiovascular en pacientes con hipertensión y comorbilidades como la arteriosclerosis obliterante 4, 6.