From the Research
En lesiones renales, la reposición de albumina generalmente está justificada cuando los niveles de albumina sérica caen por debajo de 2.5 g/dL, especialmente en presencia de edema significativo, mala cicatrización de heridas o cuando se prepara para una cirugía. Esto se basa en la evidencia más reciente y de alta calidad, como el estudio publicado en el Journal of Critical Care en 2022 1, que encontró que la hipalbuminemia severa (<2.5 g/dL) se asoció con una mayor mortalidad en pacientes críticamente enfermos que requieren terapia de reemplazo renal continuo. Algunos puntos clave a considerar son:
- La reposición de albumina debe ser individualizada y basada en la respuesta clínica y los niveles de albumina.
- Es importante monitorear el sobrecarga de fluidos, especialmente en pacientes con disfunción renal.
- La reposición de albumina ayuda a mantener la presión oncótica, previniendo cambios adicionales de fluidos en los tejidos y potencialmente mejorando la perfusión renal.
- Sin embargo, la albumina no debe usarse solo para corregir la hipalbuminemia sin manifestaciones clínicas, ya que la causa subyacente de la hipalbuminemia debe abordarse simultáneamente.
- En pacientes con síndrome nefrótico, la albumina puede usarse temporalmente mientras se inicia el tratamiento para la condición subyacente. Es importante tener en cuenta que la evidencia sugiere que la hipalbuminemia es un marcador de inflamación y que la corrección de la causa subyacente de la inflamación es crucial para mejorar los resultados clínicos, como se menciona en el estudio publicado en el Journal of Parenteral and Enteral Nutrition en 2019 2.