From the Research
La apendicitis se clasifica en dos tipos principales: apendicitis no complicada y apendicitis complicada, siendo la primera la más común y caracterizada por dolor abdominal agudo que comienza alrededor del ombligo y se desplaza hacia el cuadrante inferior derecho, acompañado de fiebre, náuseas y vómitos. La apendicitis no complicada se puede tratar con antibióticos o con una intervención quirúrgica, mientras que la apendicitis complicada requiere una intervención quirúrgica de inmediato para evitar complicaciones graves como la peritonitis, la formación de abscesos o la gangrena del apéndice 1. Algunos estudios sugieren que la apendicitis crónica y recurrente también son formas de la enfermedad, aunque son menos comunes y pueden ser más difíciles de diagnosticar 2, 3. Es importante destacar que la apendicitis es una condición médica que requiere atención inmediata, ya que el retraso en el tratamiento puede aumentar el riesgo de complicaciones graves 4, 5. En resumen, los tipos de apendicitis incluyen:
- Apendicitis no complicada: caracterizada por dolor abdominal agudo y fiebre, y se puede tratar con antibióticos o intervención quirúrgica.
- Apendicitis complicada: requiere intervención quirúrgica de inmediato para evitar complicaciones graves.
- Apendicitis crónica: caracterizada por síntomas más leves que pueden ir y venir durante semanas o meses.
- Apendicitis recurrente: se refiere a episodios repetidos de apendicitis aguda con períodos sin síntomas entre ellos.