From the Guidelines
El tratamiento del linfoma plasmablastico refractario generalmente implica regímenes de quimioterapia de rescate como DHAP (dexametasona, citarabina de alta dosis, cisplatino), ICE (ifosfamida, carboplatino, etopósido) o GDP (gemcitabina, dexametasona, cisplatino). Para pacientes elegibles, se debe considerar la quimioterapia de alta dosis seguida de trasplante de células madre autólogas. Las terapias dirigidas novedosas han mostrado promesa, incluyendo bortezomib (1,3 mg/m² en días 1,4,8 y 11 de un ciclo de 21 días), lenalidomida (25 mg diarios durante 21 días de un ciclo de 28 días) o daratumumab (16 mg/kg semanal durante 8 semanas, luego cada dos semanas durante 16 semanas, luego mensual) 1. La inmunoterapia con inhibidores de puntos de control como pembrolizumab (200 mg IV cada 3 semanas) puede ser beneficiosa, especialmente en casos con expresión de PD-L1. La terapia CAR-T que targetiza CD19 o CD30 representa una opción emergente para pacientes muy tratados. Debido a la naturaleza agresiva del linfoma plasmablastico y su asociación con inmunodeficiencia, el cuidado de apoyo incluyendo profilaxis contra infecciones oportunistas, apoyo con factores de crecimiento y manejo de VIH (si está presente) es esencial. El tratamiento debe individualizarse según el estado de rendimiento del paciente, comorbilidades y terapias previas, idealmente en consulta con un hematológico experimentado en el manejo de linfomas agresivos. Algunos estudios han mostrado la importancia de la citoreducción con quimioterapia de segunda línea antes de la quimioterapia de alta dosis y el trasplante de células madre autólogas 1. Es importante tener en cuenta que la elección del tratamiento dependerá de factores como la edad del paciente, el estado de rendimiento y la presencia de comorbilidades, por lo que es fundamental una evaluación individualizada y personalizada. En resumen, el enfoque terapéutico debe ser multidisciplinario y personalizado, considerando las opciones de tratamiento disponibles y las necesidades individuales del paciente.
From the Research
Tratamiento del Linfoma Plasmablastico Refractario
El linfoma plasmablastico refractario es un tipo de linfoma agresivo y raro que no responde a los tratamientos convencionales. A continuación, se presentan algunas opciones de tratamiento que han sido estudiadas:
- Bortezomib y lenalidomida: Un estudio publicado en 2 encontró que un paciente con linfoma plasmablastico refractario respondió al tratamiento con bortezomib y lenalidomida, lo que permitió un control clínico y una supervivencia a largo plazo.
- Daratumumab y mini-CHOP: Un estudio publicado en 3 encontró que un paciente de 84 años con linfoma plasmablastico refractario alcanzó una remisión completa con un tratamiento que combinaba daratumumab con un régimen de quimioterapia suave (mini-CHOP).
- Bortezomib y EPOCH: Varios estudios han encontrado que la combinación de bortezomib con el régimen de quimioterapia EPOCH (etoposide, prednisone, vincristine, cyclophosphamide y doxorubicin) es efectiva en el tratamiento del linfoma plasmablastico refractario 4, 5.
- Otras opciones de tratamiento: Un estudio publicado en 6 sugiere que la adición de bortezomib, lenalidomida o daratumumab a los regímenes de quimioterapia convencionales puede mejorar los resultados en pacientes con linfoma plasmablastico refractario.
Consideraciones importantes
Es importante destacar que cada paciente es único y que el tratamiento del linfoma plasmablastico refractario debe ser individualizado. Los médicos deben considerar factores como la edad, el estado de salud general y la presencia de otras enfermedades al seleccionar el tratamiento más adecuado. Además, la participación en ensayos clínicos puede ser una opción para los pacientes con linfoma plasmablastico refractario.