From the Guidelines
La diferencia clave entre el shock caliente y el shock frío radica en su fisiopatología a nivel molecular, funcional y anatómico, donde el shock caliente se caracteriza por vasodilatación y el shock frío por vasoconstricción. A nivel molecular, el shock caliente se asocia con la liberación excesiva de mediadores inflamatorios como el óxido nítrico, prostaglandinas y citoquinas, que causan vasodilatación generalizada 1. Esto conduce a una disminución de la resistencia vascular sistémica y un aumento del flujo sanguíneo periférico, lo que resulta en piel cálida y enrojecida a pesar de la hipotensión. Por otro lado, el shock frío se caracteriza por la activación de mecanismos compensatorios, incluyendo la liberación de catecolaminas (epinefrina y norepinefrina) que causan vasoconstricción periférica para preservar el flujo sanguíneo a los órganos vitales.
Algunas de las causas comunes de shock caliente incluyen el choque séptico en etapas tempranas, la anafilaxia y el choque neurogénico. En contraste, el shock frío se asocia con el choque cardiogénico, el choque hipovolémico y el choque séptico en etapas avanzadas cuando los mecanismos compensatorios fallan. A nivel funcional, el shock caliente inicialmente mantiene la perfusión tisular a pesar de la hipotensión, mientras que el shock frío compromete inmediatamente la oxigenación tisular debido a la reducción del flujo sanguíneo periférico, lo que conduce a una disfunción celular y fallo orgánico más rápidos si no se aborda de inmediato.
En cuanto a la anatomía, el shock caliente se asocia con una expansión del volumen sanguíneo y un aumento del flujo sanguíneo periférico, mientras que el shock frío se caracteriza por una contracción del volumen sanguíneo y una reducción del flujo sanguíneo periférico. Es importante destacar que la resucitación inicial de la hipovolemia debe comenzar con la infusión de cristaloides isotónicos o albúmina, con bolos de hasta 20 mL/kg para cristaloides (o equivalente de albúmina) durante 5-10 minutos, como se recomienda en la campaña de supervivencia de sepsis 1.
From the Research
Fisiopatología del Shock Caliente vs Shock Frío
La fisiopatología del shock caliente y shock frío se refiere a los mecanismos moleculares, funcionales y anatómicos que ocurren en estos dos tipos de shock. A continuación, se presentan los puntos clave relacionados con la fisiopatología de estos dos tipos de shock:
- Shock Caliente:
- Se caracteriza por una respuesta inflamatoria sistémica y una disminución de la resistencia vascular periférica, lo que lleva a una disminución de la presión arterial 2, 3.
- La administración de vasopresores como la norepinefrina es fundamental para corregir la hipotensión y mejorar la perfusión tisular 4, 5.
- La presión arterial diastólica (DAP) es un marcador importante de la tonificación vascular y puede ayudar a identificar a los pacientes que requieren terapia con vasopresores de manera urgente 2, 3.
- Shock Frío:
- No se encuentra información específica en los estudios proporcionados sobre la fisiopatología del shock frío.
- Sin embargo, se puede inferir que el shock frío se caracteriza por una disminución de la temperatura corporal y una disminución de la perfusión tisular, lo que puede llevar a una disminución de la presión arterial y una disminución de la función orgánica.
Tratamiento del Shock Caliente
El tratamiento del shock caliente se centra en la administración de vasopresores y fluidos para corregir la hipotensión y mejorar la perfusión tisular. A continuación, se presentan los puntos clave relacionados con el tratamiento del shock caliente:
- Vasopresores:
- La norepinefrina es el vasopresor de primera línea recomendado para el tratamiento del shock caliente 3, 4, 5.
- La administración temprana de norepinefrina puede ayudar a restaurar la perfusión tisular y reducir la mortalidad 5.
- La dosis de norepinefrina debe ser individualizada y ajustada según la respuesta del paciente 3, 5.
- Fluidos:
Comparación entre Shock Caliente y Shock Frío
No se encuentra información específica en los estudios proporcionados sobre la comparación entre el shock caliente y el shock frío. Sin embargo, se puede inferir que el shock caliente se caracteriza por una respuesta inflamatoria sistémica y una disminución de la resistencia vascular periférica, mientras que el shock frío se caracteriza por una disminución de la temperatura corporal y una disminución de la perfusión tisular. El tratamiento del shock caliente se centra en la administración de vasopresores y fluidos, mientras que el tratamiento del shock frío puede requerir medidas para aumentar la temperatura corporal y mejorar la perfusión tisular.