From the Research
La resonancia magnética (RM) en la pancreatitis aguda se indica cuando hay necesidad de caracterizar mejor las colecciones pancreáticas y peripancreáticas, evaluar anormalidades del tracto biliar o cuando la tomografía computarizada (TC) con contraste es contraindicada debido a alergias al contraste o insuficiencia renal. La RM debería realizarse típicamente después de las 72-96 horas iniciales del inicio de los síntomas, ya que la imagen temprana puede subestimar la extensión de la necrosis y las colecciones de fluidos 1. Las indicaciones específicas incluyen sospecha de necrosis pancreática, colecciones necróticas encapsuladas, sospecha de obstrucción biliar y en pacientes embarazadas donde se debe minimizar la exposición a la radiación. La RM con colangiopancreatografía por resonancia magnética (MRCP) es particularmente útil para evaluar los ductos biliar y pancreático y identificar piedras, estrecheces o variantes anatómicas que puedan haber contribuido a la pancreatitis 2. El momento de la RM de seguimiento depende de la evolución clínica, pero generalmente se recomienda a las 4-6 semanas después del inicio de la pancreatitis aguda severa para evaluar complicaciones como pseudocistos o necrosis encapsulada que puedan requerir intervención 3.
Algunas de las situaciones en las que la RM es útil incluyen:
- Evaluación de la causa subyacente de la pancreatitis aguda
- Evaluación de la gravedad de la pancreatitis
- Detección de complicaciones como la necrosis pancreática o las colecciones de fluidos
- Guía para la intervención de las colecciones necróticas
- Evaluación de la función exocrina pancreática
- Evaluación de los tejidos blandos peripancreáticos y las estructuras vasculares
La RM proporciona una mejor resolución de contraste de tejidos blandos en comparación con la TC, lo que permite una mejor caracterización de las colecciones de fluidos y el tejido pancreático viable versus no viable 4. En resumen, la RM es una herramienta valiosa en la evaluación y el manejo de la pancreatitis aguda, especialmente en situaciones en las que la TC no es adecuada o cuando se necesita una evaluación más detallada de la anatomía pancreática y peripancreática.