From the Research
La intoxicación por etanol puede causar acidosis láctica, especialmente en casos de consumo excesivo de alcohol. Cuando una persona consume cantidades excesivas de alcohol, el metabolismo del etanol altera el equilibrio normal de NAD+/NADH en el hígado, favoreciendo la producción de NADH. Este cambio en el estado redox impide la gluconeogénesis y promueve la conversión de piruvato a lactato, lo que lleva a la acumulación de ácido láctico en la sangre. Esta condición, conocida como acidosis láctica tipo B, ocurre sin hipoxia tisular. La intoxicación etílica severa también puede causar hipotensión, hipotermia y depresión respiratoria, lo que puede contribuir aún más a la acidosis láctica a través de la hipoperfusión tisular.
Algunos estudios han demostrado que la acidosis láctica puede ocurrir en pacientes con intoxicación etílica, como se describe en el estudio de 1, en el que se presenta el caso de una paciente con acidosis láctica profunda relacionada con el consumo de etanol. Otros estudios, como el de 2, también han encontrado que la intoxicación etílica puede causar acidosis láctica, especialmente en pacientes con diabetes. Sin embargo, es importante destacar que la frecuencia y la gravedad de la acidosis láctica pueden variar dependiendo de la cantidad de etanol consumida y de la presencia de otras condiciones médicas subyacentes, como se menciona en el estudio de 3.
En cuanto al tratamiento, se enfoca en la atención de apoyo, incluyendo fluidos intravenosos, suplementación de tiamina (100mg IV), glucosa si se presenta hipoglucemia, y abordar cualquier desequilibrio electrolítico. En casos graves con acidosis significativa (pH < 7,2), se puede considerar el uso de bicarbonato de sodio, aunque esto sigue siendo controvertido, como se discute en el estudio de 4.
Es fundamental monitorear los signos vitales, electrolitos y estado ácido-base durante el manejo de la intoxicación etílica con acidosis láctica. Algunas consideraciones importantes incluyen:
- La administración de tiamina para prevenir la deficiencia de tiamina, que puede agravar la acidosis láctica.
- La corrección de cualquier desequilibrio electrolítico, especialmente el potasio y el magnesio.
- La monitorización de la función renal y la función hepática, ya que la intoxicación etílica puede causar daño en estos órganos.
- La consideración de la administración de bicarbonato de sodio en casos graves de acidosis, aunque esto debe hacerse con precaución y bajo supervisión médica estrecha.