From the Guidelines
El diagnóstico de hepatitis autoinmune requiere un enfoque integral que combine la evaluación clínica, pruebas de laboratorio, imágenes y, a menudo, biopsia hepática. Inicialmente, las pruebas de sangre son esenciales, incluyendo pruebas de función hepática para detectar enzimas hepáticas elevadas (particularmente ALT y AST), niveles de inmunoglobulina (especialmente IgG elevado) y detección de autoanticuerpos. Los autoanticuerpos clave incluyen anticuerpos antinucleares (ANA), anticuerpos contra el músculo liso (SMA), anticuerpos contra el microsoma hepático renal (anti-LKM-1) y antígeno soluble hepático (SLA) 1. Las estudios de imagen como la ultrasonografía ayudan a excluir otras afecciones hepáticas. Una biopsia hepática es típicamente necesaria para el diagnóstico definitivo, revelando características como hepatitis de interfaz, infiltración de células plasmáticas y rosetas de hepatocitos. Los sistemas de puntuación diagnóstica como los criterios del Grupo Internacional de Hepatitis Autoinmune (IAIHG) o los criterios simplificados ayudan a clasificar los casos como hepatitis autoinmune definitiva o probable. Es importante excluir otras causas de enfermedad hepática, como hepatitis viral, lesión hepática inducida por fármacos, enfermedad hepática alcohólica y otras afecciones hepáticas autoinmunes antes de confirmar el diagnóstico.
Algunos de los factores a considerar en el diagnóstico de hepatitis autoinmune incluyen:
- La relación entre la fosfatasa alcalina y la AST (o ALT) 1
- La presencia de autoanticuerpos como ANA, SMA, anti-LKM-1 y SLA 1
- La histología hepática, incluyendo hepatitis de interfaz, infiltración de células plasmáticas y rosetas de hepatocitos 1
- La respuesta al tratamiento, incluyendo la remisión y la recaída 1
Es importante tener en cuenta que el diagnóstico de hepatitis autoinmune puede ser desafiante y requiere una evaluación cuidadosa de los síntomas clínicos, los resultados de las pruebas de laboratorio y los hallazgos de la biopsia hepática. La colaboración con un gastroenterólogo o un hepatólogo experimentado es crucial para establecer un diagnóstico preciso y desarrollar un plan de tratamiento efectivo. Según la guía de práctica clínica de 2019 de la Asociación Estadounidense para el Estudio de las Enfermedades del Hígado (AASLD), el diagnóstico y el tratamiento de la hepatitis autoinmune deben basarse en la evidencia disponible y la opinión de expertos 1.
From the Research
Criterios de diagnóstico
El diagnóstico de hepatitis autoinmune se basa en varios criterios, incluyendo:
- Elevación de inmunoglobulina G/hiper gammaglobulinemia 2
- Detección de autoanticuerpos característicos 2, 3
- Patrón típico en la histología del hígado 2, 3
- Exclusión de otras causas de hepatitis 2, 3
- Respuesta a tratamiento inmunosupresor 2, 3
Puntuaciones diagnósticas
Las puntuaciones diagnósticas, como la puntuación simplificada del Grupo Internacional de Hepatitis Autoinmune, pueden ser útiles en el diagnóstico, con una sensibilidad y especificidad de alrededor del 90% 4. Sin embargo, estas puntuaciones tienen limitaciones en casos individuales, especialmente en presentaciones agudas o atípicas 4, 5.
Presentación clínica
La hepatitis autoinmune puede presentarse de manera aguda, severa, asintomática o crónica 3, 6. Los síntomas pueden incluir ictericia, fatiga, prurito y dolor abdominal 6. Los análisis bioquímicos pueden revelar elevaciones en alanina transaminasa, aspartato transaminasa y bilirrubina total 6.
Marcadores serológicos
Los marcadores serológicos, como el antígeno nuclear (ANA) y el antígeno de músculo liso (ASMA), pueden ser positivos en pacientes con hepatitis autoinmune 6. La inmunoglobulina G (IgG) también puede estar elevada en estos pacientes 2, 6. Sin embargo, la ausencia de estos marcadores no excluye completamente el diagnóstico 6.