From the Guidelines
El diagnóstico de anemia hemolítica se realiza mediante una evaluación integral que combina la evaluación clínica y las pruebas de laboratorio, incluyendo historia y examen físico, hemograma completo, recuento de reticulocitos, pruebas de Coombs directa e indirecta, lactato deshidrogenasa, haptoglobina, bilirrubina y análisis de orina. La evaluación debe considerar la posibilidad de causas autoinmunes, infecciosas, medicamentosas y hereditarias. Según la guía de práctica clínica de la Sociedad Americana de Oncología Clínica 1, el diagnóstico de anemia hemolítica debe incluir:
- Historia y examen físico con especial consideración de la historia de nuevos medicamentos y picaduras de insectos, arañas o serpientes
- Hemograma completo con evidencia de anemia, macrocitosis, evidencia de hemólisis en la sangre periférica
- Pruebas de Coombs directa e indirecta
- Recuento de reticulocitos
- Lactato deshidrogenasa, haptoglobina, bilirrubina
- Análisis de orina
- Pruebas de serología autoinmune
- Detección de hemoglobinuria nocturna paroxística
- Análisis de proteínas y crioglobulinas
- Evaluación de causas virales y bacterianas de hemólisis
- Evaluación de la función medular ósea si es refractaria
Es importante destacar que la evaluación del paciente con anemia hemolítica debe ser individualizada y considerar las características clínicas y de laboratorio de cada caso. La guía de práctica clínica de la Sociedad Americana de Oncología Clínica 1 proporciona una lista detallada de las pruebas y evaluaciones que deben realizarse para diagnosticar y tratar la anemia hemolítica. En cuanto a la clasificación de la anemia, la guía de la Red Nacional de Cáncer Integral 1 sugiere que se utilice un enfoque morfológico y cinético, considerando el volumen corpuscular medio (VCM) y el recuento de reticulocitos para clasificar la anemia en microcítica, normocítica o macrocítica. Sin embargo, la evaluación y el diagnóstico de la anemia hemolítica deben priorizar la identificación de la causa subyacente y la gravedad de la enfermedad, más que la clasificación morfológica.
From the Research
Diagnóstico de Anemia Hemolítica
El diagnóstico de anemia hemolítica se realiza a través de una serie de pruebas y procedimientos que ayudan a identificar la causa subyacente de la enfermedad. A continuación, se presentan los pasos y pruebas utilizadas para diagnosticar la anemia hemolítica:
- Historia clínica y exploración física: Es importante recopilar información sobre la historia médica del paciente, incluyendo síntomas como anemia, jaundicia, hematuria, disnea, fatiga, taquicardia y posiblemente hipotensión 2.
- Pruebas de laboratorio: Se realizan pruebas de laboratorio para confirmar la presencia de hemolisis, como:
- Reticulocitosis (aumento del recuento de reticulocitos) 2, 3.
- Aumento de la lactato deshidrogenasa (LDH) 2.
- Aumento de la bilirrubina no conjugada 2.
- Disminución de la haptoglobina 2.
- Prueba de antígeno directo: Se utiliza para diferenciar entre causas inmunes y no inmunes de la anemia hemolítica 2, 4.
- Frotis de sangre periférica: Se realiza para identificar morfologías anormales de los glóbulos rojos 2.
- Análisis de parámetros de reticulocitos: Se utiliza para evaluar la función de la médula ósea y la respuesta a la anemia 5.
- Pruebas genéticas: Se pueden realizar pruebas genéticas para detectar causas genéticas subyacentes de la anemia hemolítica, como la talasemia o la anemia falciforme 3.
Causas de Anemia Hemolítica
La anemia hemolítica puede ser causada por una variedad de factores, incluyendo:
- Enfermedades hematológicas: Como la talasemia, la anemia falciforme y la anemia de células falciformes 2, 3.
- Enfermedades autoinmunes: Como la anemia hemolítica autoinmune 2, 4.
- Infecciones: Como la malaria y la sepsis 2.
- Medicamentos: Como la penicilina y la cefalosporina 2.
- Trauma: Como el trauma físico o la cirugía 2.