From the Guidelines
No, la fórmula de Parkland no considera las quemaduras tipo A en sus cálculos de reanimación fluida. La fórmula de Parkland se utiliza específicamente para calcular las necesidades de reanimación fluida en pacientes con quemaduras térmicas significativas (quemaduras de segundo y tercer grado) que cubren más del 20% de la superficie corporal total (TBSA) [1]. Las quemaduras tipo A, que se refieren a quemaduras superficiales o de primer grado que afectan solo la epidermis, no se incluyen en el cálculo porque no causan cambios significativos en los fluidos o pérdida de plasma que requieran reemplazo fluido intravenoso.
La fórmula de Parkland calcula las necesidades de fluidos como 4 mL × peso del paciente en kg × porcentaje de TBSA quemado, con la mitad administrada en las primeras 8 horas y el resto en las siguientes 16 horas [1]. Las quemaduras de primer grado se caracterizan por enrojecimiento, hinchazón menor y dolor sin ampollas, y generalmente sanan sin intervención significativa, lo que explica por qué se excluyen de los cálculos de reanimación fluida.
Algunos estudios sugieren que las necesidades de fluidos en niños pueden ser diferentes a las de los adultos, y que la fórmula de Parkland puede no ser adecuada para niños con quemaduras que cubren más del 10% de la TBSA [1]. Sin embargo, en general, la fórmula de Parkland se utiliza como una guía para la reanimación fluida en pacientes con quemaduras significativas, y no se consideran las quemaduras tipo A en sus cálculos.
Es importante destacar que la reanimación fluida es un aspecto crucial en el manejo de las quemaduras, y que la fórmula de Parkland es solo una herramienta para estimar las necesidades de fluidos [1]. La evaluación clínica y la monitorización del paciente son fundamentales para ajustar la terapia fluida y asegurarse de que el paciente reciba la cantidad adecuada de fluidos para su condición específica.
From the Research
Reanimación con la fórmula de Parkland
La fórmula de Parkland es un método ampliamente utilizado para calcular las necesidades de fluidos en pacientes con quemaduras. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre la consideración de las quemaduras tipo A en la reanimación con la fórmula de Parkland:
- La fórmula de Parkland se utiliza para calcular las necesidades de fluidos en los primeros 24 horas después de una quemadura 2, 3, 4.
- La fórmula considera el peso del paciente, el porcentaje de superficie corporal quemada y la hora de la quemadura para calcular la cantidad de fluidos necesarios 3, 5.
- No se encontraron estudios que específicamente mencionen la consideración de las quemaduras tipo A en la reanimación con la fórmula de Parkland.
- Sin embargo, se sabe que la fórmula de Parkland se utiliza para calcular las necesidades de fluidos en pacientes con quemaduras de diferentes grados, incluyendo quemaduras tipo A 4, 6.
- Es importante destacar que la fórmula de Parkland es solo una guía y que la reanimación debe ser individualizada según las necesidades del paciente, incluyendo la monitorización de la producción de orina y la presión arterial 5, 6.
Tipos de quemaduras
A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre los tipos de quemaduras:
- Las quemaduras se clasifican en diferentes grados, incluyendo quemaduras de primer grado (tipo A), segundo grado y tercer grado 4.
- Las quemaduras de primer grado (tipo A) afectan solo la capa externa de la piel y no penetrán en las capas más profundas 4.
- La reanimación de pacientes con quemaduras de primer grado (tipo A) puede ser diferente a la de pacientes con quemaduras de segundo o tercer grado, ya que las necesidades de fluidos pueden ser menores 6.
Uso de la fórmula de Parkland
A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre el uso de la fórmula de Parkland:
- La fórmula de Parkland se utiliza para calcular las necesidades de fluidos en los primeros 24 horas después de una quemadura 2, 3, 4.
- La fórmula se utiliza en combinación con la monitorización de la producción de orina y la presión arterial para ajustar las necesidades de fluidos del paciente 5, 6.
- Es importante destacar que la fórmula de Parkland es solo una guía y que la reanimación debe ser individualizada según las necesidades del paciente 4, 6.