From the Research
El conducto inguinal tiene cuatro paredes: posterior, anterior, superior e inferior, siendo la pared posterior formada por la fascia transversal y, en su parte lateral, por la aponeurosis del músculo transverso abdominal. La pared anterior se compone de la aponeurosis del músculo oblicuo externo a lo largo de toda su longitud, reforzada lateralmente por fibras del músculo oblicuo interno. La pared superior o techo está formada por las fibras en arco de los músculos oblicuo interno y transverso abdominal. La pared inferior o piso está formada por el ligamento inguinal (ligamento de Poupart) y, en su porción medial, por el ligamento lacunar (ligamento de Gimbernat) 1. Estas estructuras anatómicas crean un pasaje a través de la pared abdominal inferior que permite el paso de estructuras entre el abdomen y la región genital, incluyendo el cordón espermático en los hombres y el ligamento redondo del útero en las mujeres. Entender los límites del conducto inguinal es crucial para comprender la fisiopatología de las hernias inguinales y para realizar reparaciones quirúrgicas en esta región 2. Algunos estudios han evaluado la seguridad y eficacia de la reparación laparoscópica de hernias inguinales, encontrando que es un enfoque seguro y factible con mejores resultados a corto y largo plazo en comparación con el enfoque abierto 2. Sin embargo, es importante destacar que la anatomía del conducto inguinal es fundamental para cualquier tipo de reparación quirúrgica. Las siguientes son las características de cada pared:
- Pared posterior: fascia transversal y aponeurosis del músculo transverso abdominal
- Pared anterior: aponeurosis del músculo oblicuo externo
- Pared superior: fibras en arco de los músculos oblicuo interno y transverso abdominal
- Pared inferior: ligamento inguinal y ligamento lacunar.