From the Guidelines
El síndrome de Reiter, ahora más comúnmente llamado artritis reactiva, se diagnostica con base en la tríada clásica de artritis, conjuntivitis y uretritis después de una infección genitourinaria o gastrointestinal. La diagnosis requiere evidencia de artritis inflamatoria (típicamente asimétrica y que afecta las extremidades inferiores), junto con al menos una manifestación extraarticular como conjuntivitis, uretritis o lesiones mucocutáneas. Las pruebas de laboratorio pueden mostrar marcadores inflamatorios elevados (ESR, CRP), y la positividad para HLA-B27 se encuentra en el 60-80% de los casos, aunque no es necesaria para el diagnóstico. El tratamiento se centra en manejar los síntomas y las infecciones subyacentes. Los AINE como naproxeno (500mg dos veces al día) o indometacina (25-50mg tres veces al día) son de primera línea para el dolor y la inflamación articular. Para los síntomas persistentes, se utilizan fármacos modificadores del curso de la enfermedad, particularmente sulfasalazina (comenzando con 500mg diarios, aumentando a 1000mg dos veces al día) o metotrexato (7,5-25mg semanal con suplementación de ácido fólico) 1. Cualquier infección desencadenante requiere antibióticos apropiados, como doxiciclina 100mg dos veces al día durante 7-14 días para infecciones clamidiales o ciprofloxacino 500mg dos veces al día durante 5-7 días para infecciones entéricas. La terapia física ayuda a mantener la función articular, mientras que los esteroides tópicos pueden abordar la inflamación ocular. La mayoría de los casos se resuelven dentro de 3-12 meses, pero el 15-20% de los pacientes desarrollan síntomas crónicos que requieren manejo a largo plazo. El diagnóstico y tratamiento tempranos mejoran los resultados al reducir la inflamación antes de que ocurra el daño articular. Algunos estudios han encontrado que la artritis reactiva puede ser difícil de diagnosticar y tratar, y que es importante considerar otros diagnósticos diferenciales, como la enfermedad de Still 1.
Algunas consideraciones importantes para el diagnóstico y tratamiento del síndrome de Reiter incluyen:
- La búsqueda de infecciones subyacentes y su tratamiento adecuado
- El uso de AINE y fármacos modificadores del curso de la enfermedad para controlar los síntomas
- La consideración de otros diagnósticos diferenciales, como la enfermedad de Still
- La importancia del diagnóstico y tratamiento tempranos para mejorar los resultados.
From the Research
Criterios de Diagnóstico
- El síndrome de Reiter, también conocido como artritis reactiva, se caracteriza por la triada clásica de conjuntivitis, uretritis y artritis que ocurre después de una infección, particularmente en el tracto urogenital o gastrointestinal 2.
- Los pacientes pueden presentar manifestaciones dermatológicas, como queratodermia blenorrágica, balanitis circinada, vulvitis ulcerativa, cambios en las uñas y lesiones orales 2.
- La presencia de HLA-B27 es un factor de predisposición en más de dos tercios de los pacientes con artritis reactiva 3.
Opciones de Tratamiento
- El tratamiento es difícil, especialmente en pacientes con VIH 2.
- La terapia sistémica con antibióticos, corticosteroides y medicamentos antiinflamatorios no esteroideos puede producir una mejora clínica 4.
- El tratamiento inicial consiste en altas dosis de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos potentes, y los pacientes con afectación de las articulaciones grandes pueden beneficiarse de inyecciones de corticosteroides intraarticulares 3.
- La frecuencia de la artritis reactiva en los Estados Unidos se estima en 3,5 a 5 pacientes por cada 100.000, y los asistentes de médicos pueden manejar la condición 5.
Consideraciones Clínicas
- La artritis reactiva puede progresar a una artritis crónica destructiva si no se maneja adecuadamente 5.
- El reconocimiento oportuno de la condición es fundamental para una intervención temprana y un mejor resultado para el paciente con menos complicaciones 5.
- Los síntomas pueden persistir durante períodos prolongados y, en algunos casos, pueden causar discapacidad a largo plazo 3.