From the Guidelines
El manejo de la intoxicación por betabloqueadores requiere un enfoque terapéutico integral que incluya atención de soporte y antidotos específicos, siendo la administración de insulina de alta dosis y glucagón fundamentales en el tratamiento de la hipotensión y la bradicardia refractarias. La atención inicial debe incluir protección de la vía aérea, administración de oxígeno y monitoreo cardíaco. Si el paciente se presenta dentro de 1-2 horas después de la ingesta, se debe administrar carbón activado. Para pacientes sintomáticos, se administran fluidos intravenosos para mantener la presión arterial, y la atropina (0,5-1 mg IV) puede ser utilizada para la bradicardia.
Algunas consideraciones clave en el manejo de la intoxicación por betabloqueadores incluyen:
- La administración de glucagón como antidoto de primera línea, que se administra como una bolus de 5-10 mg IV seguido de una infusión de 1-5 mg/hora, ya que aumenta la contractilidad cardíaca al activar la adenilil ciclasa a través de una vía no beta receptora 1.
- La terapia con insulina de alta dosis (1 unidad/kg en bolus seguido de 0,5-1 unidad/kg/hora) con suplementación de glucosa es efectiva para el choque cardiogénico, ya que mejora la contractilidad cardíaca y la vasodilatación periférica 1.
- Para casos refractarios, pueden ser necesarios vasopresores como la epinefrina o la norepinefrina.
- El gluconato de calcio (10%) o el cloruro de calcio (10%) puede ayudar a mejorar la contractilidad.
- Los casos graves pueden requerir soporte circulatorio mecánico, como un balón intraaórtico o oxigenación por membrana extracorpórea.
- La hemodiálisis es generalmente ineficaz debido al gran volumen de distribución de la mayoría de los betabloqueadores.
- La consulta temprana con un centro de control de envenenamiento es esencial para el manejo óptimo.
Es importante destacar que la evidencia más reciente y de mayor calidad, como la proporcionada por el estudio de 2023 publicado en la revista Circulation 1, debe guiar el manejo de la intoxicación por betabloqueadores, priorizando siempre la reducción de la morbimortalidad y la mejora de la calidad de vida del paciente.
From the Research
Manejo de la intoxicación por betabloqueadores
La intoxicación por betabloqueadores es una condición grave que requiere un manejo adecuado para prevenir complicaciones y reducir la mortalidad. A continuación, se presentan los pasos para el manejo de la intoxicación por betabloqueadores:
- Diagnóstico: El diagnóstico de intoxicación por betabloqueadores se debe sospechar en cualquier caso que asocie hipotensión y bradicardia 2.
- Evaluación: La evaluación del paciente debe incluir una historia clínica detallada, un examen físico y pruebas de laboratorio, como la medición de la frecuencia cardíaca, la presión arterial y los electrolitos 3.
- Tratamiento: El tratamiento de la intoxicación por betabloqueadores incluye:
- Gastric decontamination: La descontaminación gástrica puede ser útil en algunos casos, aunque no hay evidencia clara sobre su eficacia 4.
- Glucagon: El glucagon es un tratamiento efectivo para la intoxicación por betabloqueadores, especialmente en casos de bradicardia y hipotensión 2, 5, 6.
- Catecolaminas: Las catecolaminas, como la isoproterenol y la epinefrina, pueden ser útiles en el tratamiento de la intoxicación por betabloqueadores, especialmente en casos de cardiogenic shock 2, 4.
- Insulina: La insulina a dosis altas puede ser útil en el tratamiento de la intoxicación por betabloqueadores, especialmente en casos de cardiogenic shock 4, 5.
- Calcio: El calcio puede ser útil en el tratamiento de la intoxicación por betabloqueadores, especialmente en casos de hipotensión y bradicardia 3, 5.
- Monitoreo: El monitoreo del paciente es crucial en el manejo de la intoxicación por betabloqueadores, incluyendo la monitorización de la frecuencia cardíaca, la presión arterial y los electrolitos 2, 3.
- Tratamiento de apoyo: El tratamiento de apoyo, como la oxigenoterapia y la ventilación asistida, puede ser necesario en algunos casos 2, 3.