From the Guidelines
La fiebre en pacientes críticos se define como una temperatura corporal central superior a 38,3°C y requiere un manejo cuidadoso basado en la causa subyacente. La definición de fiebre puede variar dependiendo de factores como la edad, el sexo y la variación diurna, pero según las guías de la Society of Critical Care Medicine y la Infectious Diseases Society of America, publicadas en 2023 1, se considera que la fiebre en pacientes críticos es una temperatura superior o igual a 38,3°C.
Algunos puntos clave a considerar en el manejo de la fiebre en pacientes críticos incluyen:
- Identificar y tratar la causa subyacente de la fiebre en lugar de simplemente reducir la temperatura.
- Utilizar antipiréticos como el acetaminofén (paracetamol) cuando sea necesario, típicamente administrado a 650-1000 mg cada 4-6 horas, sin exceder los 4000 mg diarios.
- Distinguir entre fiebre (aumento regulado de la temperatura corporal) e hipertermia (aumento no regulado de la temperatura), ya que el manejo difiere.
- La fiebre en sí misma puede tener efectos beneficiosos en la respuesta inmune, lo que explica por qué no se recomienda la supresión rutinaria de la fiebre a menos que el paciente tenga indicaciones específicas como lesión neurológica, compromiso cardíaco o malestar extremo.
- Realizar cultivos de sangre y un diagnóstico adecuado antes de iniciar la terapia antimicrobiana cuando se sospecha una infección.
- La monitorización continua de la temperatura es esencial en el entorno de cuidados intensivos para rastrear la respuesta a las intervenciones y detectar tendencias que puedan indicar empeoramiento de la infección o desarrollo de complicaciones, como se sugiere en las guías de 2023 1.
Es importante tener en cuenta que las guías actuales sugieren evitar el uso rutinario de medicamentos antipiréticos para reducir la temperatura, a menos que el paciente valore la reducción de la temperatura para aliviar el malestar, y en ese caso, se sugiere el uso de antipiréticos sobre métodos no farmacológicos para reducir la temperatura corporal 1.
From the Research
Definición de Fiebre en Pacientes Críticos
La fiebre se define comúnmente como una temperatura corporal superior a 38.3°C (101°F) 2, 3. Esta condición es frecuente en pacientes admitidos en unidades de cuidados intensivos, afectando aproximadamente a la mitad de los pacientes 2 o incluso hasta un 70% según algunas estimaciones 4.
Causas de Fiebre
La fiebre puede ser causada por tanto por infecciones como por condiciones no infecciosas, y su desarrollo en pacientes críticos se asocia con un mayor riesgo de mortalidad 2. Las causas de la fiebre en la unidad de cuidados intensivos son multifactoriales, incluyendo tanto etiologías infecciosas como no infecciosas 4.
Efectos de la Fiebre
La producción de fiebre representa una respuesta fisiológica adaptativa del huésped que es beneficiosa para la defensa del huésped y la supervivencia, pero puede ser perjudicial si no se controla 4. La fiebre se asocia con una serie de efectos celulares, locales y sistémicos, incluyendo disfunción multiorgánica, inflamación sistémica, mala recuperación neurológica y un mayor riesgo de mortalidad 4.
Manejo de la Fiebre
El manejo de la fiebre en pacientes críticos es controvertido. Aunque el tratamiento de la fiebre puede mejorar el confort del paciente y reducir la demanda metabólica, la fiebre es una respuesta normal adaptativa a la infección y su supresión puede ser perjudicial 2. Se necesitan ensayos clínicos que comparen específicamente las estrategias de manejo de la fiebre en pacientes críticos con y sin afectación neurológica 2. La indicación para la terapia de enfriamiento puede basarse en la reserva fisiológica y el estado neurológico, hemodinámico y respiratorio del paciente 3.
Estrategias de Enfriamiento
El enfriamiento puede lograrse mediante medios físicos y farmacológicos 3. La temperatura debe reducirse al rango normotérmico, y los síndromes de hipertermia requieren un enfriamiento físico inmediato 3. Sin embargo, las recomendaciones basadas en la evidencia para el manejo de la fiebre en pacientes críticos aún no están bien establecidas, y se necesitan más estudios para clarificar las estrategias de manejo y los resultados clínicos 5, 6.