From the Guidelines
La vacuna de la fiebre amarilla no está contraindicada en personas mayores de 65 años, pero debe ser administrada con precaución en esta población. Los adultos mayores de 60 años tienen un mayor riesgo de desarrollar eventos adversos graves después de la vacunación, particularmente la enfermedad neuroológica asociada a la vacuna de la fiebre amarilla (YEL-AND) y la enfermedad viscerotrópica asociada a la vacuna de la fiebre amarilla (YEL-AVD) 1. Estas complicaciones raras pero graves ocurren a una tasa de aproximadamente 1,8 y 1,4 casos por 100.000 dosis en personas de 60 años o más, respectivamente. Al considerar la vacunación para adultos mayores, los proveedores de atención médica deben evaluar cuidadosamente el riesgo individual de exposición al virus de la fiebre amarilla en comparación con el riesgo de eventos adversos asociados con la vacuna. La vacuna debe ser administrada a viajeros mayores solo cuando viajen a áreas con transmisión activa de fiebre amarilla y la vacunación sea requerida para la entrada o verdaderamente necesaria para la protección.
Algunos puntos importantes a considerar son:
- La edad ≥60 años es una precaución para la administración de la vacuna de la fiebre amarilla, particularmente si se administra la primera dosis de la vacuna 1.
- La tasa de eventos adversos graves en personas de 60 años o más es de 8,3 eventos por 100.000 dosis distribuidas, en comparación con 4,7 eventos por 100.000 dosis distribuidas para todos los receptores de la vacuna de la fiebre amarilla 1.
- La decisión de vacunar a viajeros de 60 años o más debe sopesar los riesgos y beneficios de la vacunación en el contexto de su riesgo específico de exposición al virus de la fiebre amarilla en su destino 1.
From the Research
Contraindicaciones de la vacuna de la fiebre amarilla
La vacuna de la fiebre amarilla no está contraindicada de manera absoluta en personas mayores de 65 años, pero se deben tomar precauciones y evaluar el estado de salud general de la persona antes de administrar la vacuna.
- Según el estudio 2, es importante evaluar el estado de salud general en personas mayores de 60 años antes de vacunar debido al aumento del riesgo de enfermedad viscerotrópica.
- El estudio 3 encontró que la tasa de notificación de eventos adversos sistémicos que requirieron hospitalización o muerte fue significativamente mayor en personas mayores de 65 años en comparación con personas más jóvenes.
- El estudio 4 sugiere que se debe tener precaución y tomar decisiones caso por caso al administrar la vacuna de la fiebre amarilla en personas mayores, ya que los resultados sobre la seguridad y eficacia en esta población son contradictorios.
Precauciones y consideraciones
Es importante considerar los siguientes factores al administrar la vacuna de la fiebre amarilla en personas mayores de 65 años:
- Evaluar el estado de salud general y la presencia de condiciones médicas subyacentes que puedan aumentar el riesgo de eventos adversos.
- Considerar la necesidad de viajar a áreas donde la fiebre amarilla es endémica y la posibilidad de exposición al virus.
- Seguir las recomendaciones de los organismos de salud pública y las guías clínicas para la administración de la vacuna de la fiebre amarilla en personas mayores.
- Los estudios 5 y 6 resaltan la importancia de conocer la epidemiología de la fiebre amarilla y las indicaciones para el uso de la vacuna, así como la necesidad de investigar más a fondo los eventos adversos asociados con la vacuna.