From the Guidelines
El manejo de la enfermedad arterial periférica (EAP) implica un enfoque integral que aborda la modificación de factores de riesgo, el alivio de síntomas y la prevención de la progresión de la enfermedad. La primera línea de manejo incluye modificaciones del estilo de vida, como el cese del tabaquismo, el ejercicio regular (especialmente programas de caminata supervisada de 30-45 minutos, 3-5 veces a la semana) y mejoras en la dieta 1. La terapia médica es esencial y comprende agentes antiplaquetarios como la aspirina (75-325 mg diarios) o el clopidogrel (75 mg diarios), estatinas como la atorvastatina (40-80 mg diarios) o la rosuvastatina (20-40 mg diarios) para reducir el colesterol, y el control de la presión arterial con niveles por debajo de 140/90 mmHg utilizando inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARA II) o bloqueadores de los canales de calcio 1.
Algunos de los puntos clave en el manejo de la EAP incluyen:
- La detección de la EAP en la mayoría de los pacientes se logra a través de la historia clínica, el examen físico y el índice tobillo-brazo en reposo 1.
- Las disparidades en la salud en la EAP están asociadas con malos resultados en las extremidades y la salud cardiovascular, y deben abordarse a nivel individual y poblacional, con intervenciones coordinadas entre múltiples partes interesadas en la comunidad cardiovascular y la infraestructura de salud pública 1.
- Las terapias médicas efectivas para los pacientes con EAP deben prescribirse para prevenir eventos cardiovasculares adversos importantes y eventos adversos importantes en las extremidades para los pacientes con EAP o en riesgo de desarrollar EAP, incluyendo terapia antiplaquetaria (generalmente una sola terapia antiplaquetaria) y terapia antitrombótica, terapia de reducción de lípidos (por ejemplo, estatina de alta intensidad) y terapia antihipertensiva, manejo de la diabetes y cesación del tabaquismo 1.
Es fundamental considerar la prescripción de rivaroxabán (2,5 mg dos veces al día) combinado con aspirina de baja dosis (81 mg diarios) para prevenir eventos cardiovasculares adversos importantes y eventos adversos importantes en las extremidades en pacientes con EAP 1. La cilostazol (100 mg dos veces al día) puede prescribirse para los síntomas de claudicación, mejorando la distancia de caminata al inhibir la fosfodiesterasa y reducir la agregación plaquetaria. Para los síntomas graves o limitantes del estilo de vida que no responden a las medidas conservadoras, deben considerarse procedimientos de revascularización, incluyendo intervenciones endovasculares (angioplastia, stenting) o bypass quirúrgico. En la isquemia crítica de las extremidades con dolor en reposo o pérdida de tejido, la revascularización urgente es necesaria para prevenir la amputación. El seguimiento regular es importante para monitorear la progresión de la enfermedad, la efectividad de los medicamentos y el cumplimiento de las modificaciones del estilo de vida. Este enfoque multifacético aborda tanto el proceso aterosclerótico subyacente como el manejo de síntomas, mejorando la calidad de vida y reduciendo el riesgo de eventos cardiovasculares y pérdida de extremidades.
From the FDA Drug Label
En pacientes con enfermedad arterial periférica establecida o con antecedentes de infarto de miocardio reciente (IM) o accidente cerebrovascular reciente, las tabletas de clopidogrel están indicadas para reducir la tasa de IM y accidente cerebrovascular.
Pentoxifylline ha sido utilizado con seguridad para el tratamiento de la enfermedad arterial periférica en pacientes con enfermedades coronarias y cerebrovasculares concomitantes.
Las opciones de manejo para la enfermedad arterial periférica incluyen:
- Clopidogrel: para reducir la tasa de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular en pacientes con enfermedad arterial periférica establecida o con antecedentes de infarto de miocardio reciente o accidente cerebrovascular reciente 2.
- Pentoxifylline: para el tratamiento de la enfermedad arterial periférica, especialmente en pacientes con enfermedades coronarias y cerebrovasculares concomitantes 3. Es importante tener en cuenta que el tratamiento debe ser individualizado y supervisado por un profesional de la salud.
From the Research
Opciones de manejo de la enfermedad arterial periférica
La enfermedad arterial periférica (EAP) es una condición aterosclerótica que requiere un enfoque integral para su manejo. A continuación, se presentan las opciones de manejo de la EAP:
- Modificaciones del estilo de vida:
- Cesación del tabaquismo 4, 5, 6, 7
- Ejercicio regular 5, 6, 7
- Control de factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión y la hipercolesterolemia 4, 5, 6, 7
- Terapia médica:
- Estatinas para reducir el colesterol y mejorar los síntomas asociados con la EAP 5
- Antiplatelet y antitrombóticos para reducir el riesgo de eventos cardiovasculares y de miembros 4, 6, 7
- Vasodilatadores periféricos para mejorar la circulación sanguínea en los miembros afectados 6, 7
- Terapia de revascularización:
- Procedimientos endovasculares o quirúrgicos para restaurar la circulación sanguínea en los miembros afectados 6, 7
Importancia de la adherencia al tratamiento
La adherencia a estas opciones de manejo es crucial para reducir las complicaciones relacionadas con la EAP, como la isquemia crítica de los miembros y la amputación, así como las complicaciones sistémicas de la aterosclerosis, como el accidente cerebrovascular y el infarto de miocardio 4, 6, 7.
Uso de antiplatelet en la EAP
Los antiplatelet, como la aspirina, son efectivos en la prevención de eventos cardiovasculares en pacientes con EAP, aunque su eficacia puede variar dependiendo de las características clínicas de la población tratada y del tipo o ubicación de la enfermedad aterosclerótica 8.