From the Research
Metamizol (Dipyrone) puede ser utilizado en pacientes en hemodiálisis con precaución, típicamente a una dosis reducida de 500-1000 mg cada 8 horas, sin exceder 4000 mg diarios. No se requiere ajuste de dosis específico durante el procedimiento de diálisis en sí, ya que el fármaco y sus metabolitos solo se eliminan parcialmente por hemodiálisis. Para pacientes con función renal residual, se recomienda comenzar con el rango de dosis más bajo con un seguimiento cuidadoso de los efectos secundarios. Metamizol debe administrarse después de la sesión de diálisis en lugar de antes o durante el tratamiento. El seguimiento cercano de los efectos adversos es esencial, particularmente para signos de supresión de la médula ósea como la agranulocitosis, que representa la complicación más grave potencial. Se aconseja un seguimiento regular del recuento sanguíneo al utilizar metamizol en esta población 1.
Algunos puntos importantes a considerar son:
- La monitorización de los efectos adversos es crucial, especialmente en pacientes con función renal residual.
- La administración de metamizol después de la sesión de diálisis puede ayudar a minimizar los riesgos asociados con su uso.
- La dosis debe ajustarse según la respuesta del paciente y la presencia de efectos secundarios.
- Es importante tener en cuenta que metamizol puede interactuar con otros medicamentos, por lo que se debe evaluar cuidadosamente su uso en combinación con otros fármacos 2, 3.
En resumen, el uso de metamizol en pacientes en hemodiálisis requiere una evaluación cuidadosa de los beneficios y riesgos, así como un seguimiento cercano de los efectos adversos. La dosis debe ajustarse según la respuesta del paciente y la presencia de efectos secundarios, y se debe considerar la administración después de la sesión de diálisis para minimizar los riesgos asociados con su uso 4, 5.