From the Guidelines
El tratamiento para la leucemia linfocítica crónica asintomática (CLL) solo debe iniciarse cuando se cumplan criterios específicos, ya que la intervención temprana en pacientes verdaderamente asintomáticos no ha demostrado mejorar los resultados. Los criterios estándar para iniciar el tratamiento en la CLL asintomática incluyen la presencia de síntomas relacionados con la enfermedad, como fatiga severa, pérdida de peso, sudores nocturnos y fiebre sin infección; disfunción progresiva de la médula ósea; anemia hemolítica autoinmune o trombocitopenia inmune poco responsiva a los corticosteroides; esplenomegalia masiva o progresiva; linfadenopatía masiva o progresiva; o enfermedad bulosa que cause complicaciones 1. Estos criterios garantizan que el tratamiento se reserve para pacientes que realmente se beneficiarán, ya que los tratamientos para la CLL conllevan riesgos significativos, incluyendo inmunosupresión, infecciones y malignidades secundarias. Algunos de los criterios específicos para iniciar el tratamiento incluyen:
- Fatiga severa
- Pérdida de peso
- Sudores nocturnos
- Fiebre sin infección
- Disfunción progresiva de la médula ósea
- Anemia hemolítica autoinmune o trombocitopenia inmune poco responsiva a los corticosteroides
- Esplenomegalia masiva o progresiva
- Linfadenopatía masiva o progresiva Es importante destacar que el recuento de linfocitos absoluto solo no es una indicación para el tratamiento, y los síntomas relacionados con la leucostasis son extremadamente raros en pacientes con CLL 1. Muchos pacientes con CLL asintomática pueden ser monitoreados de manera segura con un enfoque de "espera y observación" durante años antes de requerir intervención.
From the FDA Drug Label
Los criterios más comunes para iniciar la terapia para la leucemia linfocítica crónica (CLL) incluyen:
- fallo progresivo de la médula ósea demostrado por anemia y/o trombocitopenia (38%),
- linfadenopatía progresiva o sintomática (37%),
- esplenomegalia progresiva o sintomática (30%),
- fatiga (27%) y
- sudores nocturnos (25%).
Los criterios para iniciar el tratamiento en pacientes con leucemia linfocítica crónica asintomática no están directamente establecidos en la etiqueta del fármaco, pero se mencionan los criterios comunes para iniciar la terapia en pacientes con CLL.
- Criterios para iniciar tratamiento:
- Fallo progresivo de la médula ósea
- Linfadenopatía progresiva o sintomática
- Esplenomegalia progresiva o sintomática
- Fatiga
- Sudores nocturnos 2
From the Research
Criterios para iniciar tratamiento en uña leucemia linfoide crónica asintomática
Los criterios para iniciar tratamiento en uña leucemia linfoide crónica asintomática se basan en varios factores, incluyendo el estado físico del paciente, la presencia de síntomas y la gravedad de la enfermedad. A continuación, se presentan algunos de los criterios más importantes:
- La presencia de síntomas como fiebre, sudores nocturnos, pérdida de peso, fatiga, dolores óseos o articulares, y síntomas de compromiso medular, como anemia, trombocitopenia o neutropenia 3, 4, 5, 6, 7.
- La gravedad de la enfermedad, medida por la cantidad de células leucémicas en la sangre, la presencia de adenopatías o esplenomegalia, y la afectación de la médula ósea 4, 6.
- El estado físico del paciente, que puede influir en la elección del tratamiento y la dosis de los medicamentos 3, 4, 5, 6.
- La presencia de deletiones o mutaciones genéticas, como la delección 17p o la mutación TP53, que pueden influir en la respuesta al tratamiento y la supervivencia del paciente 3, 5, 6, 7.
Tratamiento de la leucemia linfoide crónica asintomática
El tratamiento de la leucemia linfoide crónica asintomática se basa en la observación cuidadosa y el seguimiento regular del paciente, sin tratamiento activo, a menos que se desarrollen síntomas o la enfermedad progrese 3, 4, 5, 6, 7. Sin embargo, si se desarrollan síntomas o la enfermedad progrese, se pueden utilizar varios tratamientos, incluyendo:
- Quimioterapia, como fludarabine, cyclofosfamida, o clorambucil, sola o en combinación con anticuerpos monoclonales, como rituximab, ofatumumab o obinutuzumab 3, 4, 5, 6.
- Inhibidores de la vía de señalización de las células B, como ibrutinib, idelalisib, o venetoclax, que pueden ser utilizados en pacientes con deletiones o mutaciones genéticas específicas, o en aquellos que no responden a la quimioterapia 3, 5, 6, 7.
- Trasplante de células madre hematopoyéticas, que puede ser considerado en pacientes con enfermedad avanzada o refractaria al tratamiento 6, 7.