From the Research
El desafío de furosemida es una prueba que evalúa si la disfunción renal es debida a causas prerenales reversibles o daño renal intrínseco, y se realiza administrando furosemida (típicamente 40-80 mg IV) y midiendo la producción de orina durante las siguientes 1-2 horas. La prueba se utiliza para distinguir entre condiciones que requieren repletión de volumen y aquellas que necesitan enfoques de manejo diferentes para la enfermedad renal intrínseca, lo que puede guiar las estrategias de tratamiento adecuadas y evitar intervenciones innecesarias 1.
Propósito y protocolo del desafío de furosemida
- El propósito del desafío de furosemida es evaluar la función renal y determinar si la disfunción renal es reversible o no.
- El protocolo implica administrar furosemida (40-80 mg IV) a un paciente con creatinina elevada o producción de orina reducida, y luego medir la producción de orina durante 1-2 horas.
- Una respuesta positiva, indicada por un aumento en la producción de orina (>200 mL en 2 horas), sugiere azotemia prerenal, donde los túbulos renales siguen siendo responsivos a los diuréticos.
- Una respuesta negativa sugiere daño renal intrínseco, donde los túbulos no pueden responder adecuadamente al diurético.
Consideraciones importantes
- Antes de realizar la prueba, los pacientes deben estar adecuadamente hidratados para prevenir la depleción de volumen adicional, y se deben medir los electrolitos de base, ya que la furosemida puede causar pérdidas significativas de potasio, sodio y cloruro.
- La prueba puede ser útil en pacientes con enfermedad renal aguda, especialmente en aquellos con sepsis, shock o lesión renal aguda 2.
- La furosemida también se puede utilizar como un marcador funcional de la enfermedad renal aguda en pacientes de cuidados intensivos, lo que puede ayudar a evaluar la gravedad de la lesión renal y guiar el tratamiento adecuado 3.
Evidencia y recomendaciones
- Un estudio reciente encontró que la administración de furosemida se asoció con una reducción en la mortalidad intrahospitalaria y a los 90 días en pacientes con enfermedad renal aguda 2.
- Otro estudio encontró que la prueba de estrés de furosemida puede ser útil para predecir el empeoramiento de la enfermedad renal aguda en pacientes de cuidados intensivos 1.
- En general, la furosemida es un medicamento seguro y efectivo para el tratamiento de la enfermedad renal aguda, siempre y cuando se utilice de manera adecuada y se monitoreen los electrolitos y la función renal del paciente 4.