From the Guidelines
El manejo de un paciente con creatinina de 3.5 mg/dL y un basal de 1.7 mg/dL debe ser enfocado en la evaluación y tratamiento de la lesión renal aguda, con el objetivo de prevenir la progresión a la enfermedad renal crónica y mejorar la calidad de vida del paciente. La primera medida es determinar la causa de la lesión renal aguda a través de pruebas de laboratorio completas, incluyendo hemograma, panel metabólico completo, análisis de orina y relación proteína/creatinina en orina. Debe solicitarse una consulta de nefrología de manera urgente. Los medicamentos potencialmente nefrotóxicos deben ser suspendidos o ajustados de inmediato, incluyendo AINE, ciertos antibióticos (aminoglucósidos, vancomicina), inhibidores de la ECA y ARB. Es importante asegurar una hidratación adecuada mientras se evita la sobrecarga de volumen, con el objetivo de alcanzar la euvolemia. El estado de fluidos, los pesos diarios y las mediciones estrictas de ingresos y egresos deben ser monitoreados. Los niveles de creatinina y electrolitos deben ser verificados dentro de las 24-48 horas. Las modificaciones dietéticas, incluyendo la restricción de sodio (2-3 g/día) y la restricción de potasio (si hay hiperkalemia), son importantes. Los fijadores de fosfato, como el acetato de calcio 667 mg con las comidas, pueden ser necesarios si los niveles de fosfato están elevados, según se indica en 1. Este enfoque aborda la deterioración aguda mientras se trabaja para prevenir un mayor daño renal, ya que el doble de creatinina indica una reducción significativa de la tasa de filtración glomerular que requiere atención inmediata para prevenir la progresión a la enfermedad renal en etapa terminal. Algunos estudios sugieren que la evaluación y el tratamiento oportunos de la lesión renal aguda pueden mejorar la calidad de vida y reducir la morbimortalidad, como se menciona en 1 y 1. Sin embargo, es fundamental tener en cuenta que cada paciente es único y que el manejo debe ser individualizado según las necesidades y la condición clínica del paciente. En resumen, el manejo de un paciente con creatinina de 3.5 mg/dL y un basal de 1.7 mg/dL debe ser enfocado en la evaluación y tratamiento de la lesión renal aguda, con el objetivo de prevenir la progresión a la enfermedad renal crónica y mejorar la calidad de vida del paciente, según se indica en 1.
From the FDA Drug Label
This drug is known to be substantially excreted by the kidney, and the risk of toxic reactions to this drug may be greater in patients with impaired renal function. Because elderly patients are more likely to have decreased renal function, care should be taken in dose selection and it may be useful to monitor renal function.
El manejo de un paciente con función renal deteriorada, como se indica por un nivel de creatinina de 3.5 mg/dL hace un mes y un basal de 1.7 mg/dL, debe ser cauteloso. Debido a que el furosemide se excreta principalmente por los riñones, el riesgo de reacciones tóxicas puede ser mayor en pacientes con función renal deteriorada. Por lo tanto, es importante:
- Monitorizar la función renal de cerca
- Seleccionar la dosis con cuidado, considerando la posibilidad de reducir la dosis en pacientes con función renal deteriorada
- Evaluar la relación beneficio-riesgo del tratamiento con furosemide en este paciente 2
From the Research
Manejo del Paciente con Función Renal Alterada
El paciente presenta una creatinina de 3.5 mg/dL hace un mes y un basal en 1.7 mg/dL, lo que indica una disminución en la función renal. A continuación, se presentan los pasos para el manejo de este paciente:
- Evaluación de la función renal: Es importante determinar si la disminución en la función renal es aguda o crónica, y si es progresiva o estable 3, 4.
- Identificación de la causa subyacente: Es fundamental identificar la causa subyacente de la disminución en la función renal, ya que esto guiará el tratamiento 3, 4.
- Uso de inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) o bloqueadores de los receptores de angiotensina (BRA): Estos medicamentos pueden ser beneficiosos en pacientes con función renal alterada, ya que pueden reducir la progresión de la enfermedad renal 5, 6.
- Monitoreo de la creatinina y el potasio: Es importante monitorear los niveles de creatinina y potasio en sangre para detectar cualquier cambio en la función renal o el desarrollo de hiperpotasemia 5, 6.
- Derivación a un nefrólogo: Si el paciente presenta una disminución significativa en la función renal o si la causa subyacente no es clara, es recomendable derivarlo a un nefrólogo para una evaluación y tratamiento más especializados 3, 7.
Consideraciones Adicionales
- Control de la presión arterial: Es importante controlar la presión arterial para reducir el riesgo de progresión de la enfermedad renal 5, 6.
- Uso de diuréticos: Los diuréticos pueden ser útiles en el manejo de la función renal alterada, pero es importante monitorear los niveles de potasio y creatinina en sangre para evitar la hiperpotasemia o la disminución excesiva de la función renal 5, 6.
- Educación del paciente: Es importante educar al paciente sobre la importancia de seguir un estilo de vida saludable, incluyendo una dieta equilibrada y un control adecuado de la presión arterial, para reducir el riesgo de progresión de la enfermedad renal.