From the Research
Los recién nacidos tienen niveles más altos de beta-glucuronidasa a pesar de tener menos microbiota intestinal debido a la producción endógena de esta enzima en sus propios tejidos, en lugar de fuentes bacterianas. La producción de beta-glucuronidasa en el hígado fetal durante el desarrollo y su continuación después del nacimiento, así como la secreción natural de beta-glucuronidasa en la mucosa del intestino delgado de los recién nacidos, son factores clave en este proceso 1. Esta actividad enzimática elevada sirve para funciones fisiológicas importantes durante el desarrollo temprano, incluyendo la desconjugación de glucurónidos de bilirrubina en el intestino, lo que permite la reabsorción y circulación enterohepática de bilirrubina. Este proceso es particularmente relevante en recién nacidos que aún están desarrollando sus vías de metabolismo de bilirrubina.
Algunos estudios han investigado la relación entre la beta-glucuronidasa y la hiperbilirrubinemia en bebés alimentados con leche materna y fórmula, encontrando que la leche materna contiene beta-glucuronidasa, lo que podría influir en los niveles de bilirrubina en los bebés 1. Sin embargo, otros estudios sugieren que la beta-glucuronidasa no es la única causa de la hiperbilirrubinemia prolongada en neonatos 2.
Es importante destacar que, aunque la microbiota intestinal juega un papel en la producción de beta-glucuronidasa en adultos, en los recién nacidos la producción endógena de esta enzima es más significativa debido a su desarrollo temprano y a la maduración de su sistema digestivo y hepático. A medida que el microbioma del bebé se desarrolla durante los primeros meses de vida, la fuente de beta-glucuronidasa cambia gradualmente de una producción predominantemente endógena a una combinación de producción del huésped y bacteriana, eventualmente alcanzando el patrón adulto donde las bacterias intestinales contribuyen significativamente a la actividad total de beta-glucuronidasa.
En resumen, la presencia de niveles más altos de beta-glucuronidasa en recién nacidos a pesar de tener menos microbiota intestinal se debe principalmente a la producción endógena de esta enzima en sus tejidos, lo que desempeña un papel crucial en el metabolismo de la bilirrubina y en la absorción de nutrientes durante el desarrollo temprano.