From the Guidelines
El manejo de la fragilidad en adultos mayores requiere un enfoque integral y multidisciplinario que aborde varios dominios clave, incluyendo la actividad física estructurada, la optimización nutricional, la revisión de medicamentos, la estimulación cognitiva y el apoyo social. La actividad física debe incluir entrenamiento de resistencia, ejercicios de equilibrio y actividad aeróbica durante 30-60 minutos, 3-5 veces a la semana, para mejorar la fuerza muscular, la capacidad funcional y prevenir caídas 1. La optimización nutricional es esencial, con una ingesta de proteínas de 1,0-1,5 g/kg/día, ingesta calórica adecuada, suplementación de vitamina D (800-1000 UI diarias) y tratamiento de la desnutrición cuando esté presente 1. La revisión de medicamentos debe realizarse regularmente para reducir la polifarmacia, con especial atención a la discontinuación de medicamentos inapropiados como benzodiazepinas, anticolinérgicos y aquellos que causan hipotensión ortostática 1. La estimulación cognitiva a través del compromiso social, las actividades mentales y el manejo de los déficits sensoriales con gafas y audífonos adecuados ayuda a mantener la función cognitiva 1. El abordaje del manejo de enfermedades crónicas, particularmente las condiciones cardiovasculares, la diabetes y la depresión, es vital 1. Las intervenciones de apoyo social, incluyendo la conexión con recursos comunitarios, el abordaje del aislamiento social y el apoyo a los cuidadores, son igualmente importantes 1. Las medidas preventivas, como las vacunaciones (influenza, neumocócica, herpes zóster), las estrategias de prevención de caídas y la planificación de atención avanzada, deben incorporarse 1. Este enfoque multimodal aborda los aspectos fisiológicos, psicológicos y sociales de la fragilidad, potencialmente ralentizando su progresión y mejorando la calidad de vida en adultos mayores frágiles. Algunos estudios han demostrado que la actividad física y la optimización nutricional pueden mejorar la función física y reducir el riesgo de caídas en adultos mayores frágiles 1. Otros estudios han encontrado que la revisión de medicamentos y la estimulación cognitiva también son fundamentales para el manejo de la fragilidad 1. En resumen, un enfoque integral y multidisciplinario es esencial para el manejo efectivo de la fragilidad en adultos mayores.
From the Research
Estrategias de manejo de la fragilidad en adultos mayores
La fragilidad es un síndrome caracterizado por una disminución de la reserva fisiológica, lo que hace a los adultos mayores más vulnerables a los estrés y las enfermedades. A continuación, se presentan algunas estrategias de manejo de la fragilidad en adultos mayores:
- Actividad física y ejercicio: La actividad física y el ejercicio son considerados una de las principales estrategias para contrarrestar la discapacidad física relacionada con la fragilidad en los adultos mayores 2.
- Evaluación geriatrica integral: La evaluación geriatrica integral (EGI) es un proceso multidisciplinario que busca identificar y cuantificar la fragilidad en los adultos mayores, examinando diversos dominios de riesgo y funciones corporales 3, 4, 5, 6.
- Intervenciones de ejercicio: Las intervenciones de ejercicio pueden incluir entrenamiento de resistencia, aeróbico, equilibrio y flexibilidad, y pueden ser combinadas según las necesidades individuales 2.
- Plan de cuidado integral: El plan de cuidado integral debe ser desarrollado en función de las necesidades individuales del adulto mayor y debe incluir la participación de un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud 3, 4, 5, 6.
Beneficios de la evaluación geriatrica integral
La evaluación geriatrica integral ha demostrado ser beneficiosa para los adultos mayores con fragilidad, ya que puede:
- Reducir la mortalidad: La EGI se ha asociado con una reducción del riesgo de mortalidad en adultos mayores con fragilidad 3, 6.
- Mejorar la función física: La EGI puede ayudar a mejorar la función física y reducir la discapacidad en adultos mayores con fragilidad 3, 6.
- Reducir la institucionalización: La EGI puede ayudar a reducir la institucionalización de adultos mayores con fragilidad, permitiéndoles vivir en su propio hogar durante más tiempo 3.