From the Guidelines
El tratamiento para la parálisis facial periférica (parálisis de Bell) generalmente implica corticosteroides como la intervención principal, con prednisona 60-80mg diarios durante 7 días como el régimen estándar, iniciado dentro de las 72 horas del inicio de los síntomas. Se debe prescribir esteroides orales dentro de las 72 horas del inicio de los síntomas para pacientes con parálisis de Bell de 16 años o más, según lo recomendado por 1. Los medicamentos antivirales como valaciclovir (1000mg tres veces al día durante 7 días) pueden agregarse, especialmente cuando hay parálisis completa o si se sospecha herpes zóster. La protección ocular es crucial para los pacientes que no pueden cerrar completamente el ojo afectado; las lágrimas artificiales durante el día y la pomada lubricante con cinta para los ojos por la noche previenen el daño corneal. La terapia física, incluyendo ejercicios faciales y masajes, puede ayudar a mantener el tono muscular y prevenir contracturas. La mayoría de los pacientes se recuperan espontáneamente dentro de los 3-6 meses, con alrededor del 70% logrando una recuperación completa. El tratamiento con corticosteroides temprano funciona reduciendo la inflamación del nervio facial dentro del conducto facial, lo que ayuda a prevenir daños nerviosos permanentes. Si no se produce mejora después de 3 meses o si la parálisis es completa, se recomienda la derivación a un especialista para una evaluación adicional, según lo indicado por 1. Es importante tener en cuenta que la evidencia sugiere que los esteroides orales son efectivos en el tratamiento de la parálisis de Bell, y su uso debe ser considerado en pacientes con esta condición, como se menciona en 1. Además, se debe evitar la monoterapia antiviral, ya que no se ha demostrado que sea efectiva en el tratamiento de la parálisis de Bell, según lo establecido por 1. En resumen, el tratamiento para la parálisis facial periférica debe priorizar el uso de corticosteroides y la protección ocular, con consideración de la adición de medicamentos antivirales en ciertos casos, y la derivación a un especialista si es necesario, como se indica en 1 y 1. La terapia física y la protección ocular también son importantes para prevenir complicaciones y promover la recuperación, como se menciona en 1 y 1.
From the Research
Tratamiento para la Parálisis Facial Periférica (Parálisis de Bell)
La parálisis facial periférica, también conocida como parálisis de Bell, es una condición común que afecta el nervio facial, causando debilidad o parálisis en los músculos de la cara. A continuación, se presentan los tratamientos para esta condición:
- Corticosteroides: Los corticosteroides son el tratamiento principal para la parálisis de Bell, ya que reducen la inflamación y facilitan la recuperación 2, 3, 4. La administración temprana de corticosteroides, preferiblemente dentro de las 72 horas después del inicio de los síntomas, mejora significativamente los resultados 3.
- Antivirales: Los antivirales pueden ser adicionados a los corticosteroides en casos severos de parálisis de Bell, especialmente cuando se sospecha la participación de un virus 3, 5. Sin embargo, la eficacia de la terapia combinada es controvertida y se necesitan más estudios para determinar su beneficio real.
- Tratamiento combinado: Algunos estudios sugieren que el tratamiento combinado con corticosteroides y antivirales puede ser beneficioso en casos severos de parálisis de Bell, reduciendo la tasa de recuperación incompleta y las secuelas a largo plazo 5.
Evidencia y Justificaciones
La evidencia disponible sugiere que los corticosteroides son el tratamiento más efectivo para la parálisis de Bell, con una reducción significativa en la tasa de recuperación incompleta y las secuelas a largo plazo 4. Los antivirales pueden ser adicionados en casos severos, pero su beneficio es aún controvertido. Es importante destacar que la administración temprana de corticosteroides es crucial para mejorar los resultados 3.
Consideraciones Adicionales
Es importante tener en cuenta que la parálisis de Bell es una condición común y generalmente benigna, pero que puede tener secuelas a largo plazo en algunos casos. La evaluación y el tratamiento tempranos son fundamentales para mejorar los resultados y reducir el riesgo de secuelas. Los pacientes con parálisis de Bell deben ser evaluados por un profesional de la salud para determinar el mejor curso de tratamiento.