From the Guidelines
En pacientes con daño hepático crónico, la azatioprina debe ser utilizada con precaución o evitada, ya que su metabolismo puede estar alterado y aumentar el riesgo de hepatotoxicidad. La decisión de continuar con azatioprina depende de la gravedad del daño hepático, la condición subyacente que se está tratando y la evaluación de riesgo-beneficio. Para pacientes con disfunción hepática leve, la azatioprina puede ser continuada con reducción de dosis (típicamente 25-50% de la dosis estándar) y monitoreo frecuente de la función hepática (cada 1-2 semanas inicialmente, luego mensual) 1. Sin embargo, en pacientes con daño hepático moderado a grave, la azatioprina debe ser descontinuada y consideradas terapias alternativas. Esto se debe a que la azatioprina es metabolizada en el hígado y puede causar hepatotoxicidad, empeorando el daño hepático existente. El metabolismo de la azatioprina produce 6-mercaptopurina y otros metabolitos que pueden acumularse en pacientes con función hepática alterada, aumentando el riesgo de toxicidad.
Algunos estudios sugieren que la azatioprina puede ser segura en pacientes con daño hepático leve, siempre y cuando se monitoree estrechamente la función hepática 1. Sin embargo, en pacientes con daño hepático más grave, la azatioprina debe ser utilizada con precaución y bajo supervisión estrecha de un hepatólogo y el especialista que maneja la condición subyacente. La decisión de continuar con azatioprina debe ser tomada en consideración con la evaluación de riesgo-beneficio y la gravedad del daño hepático.
Es importante destacar que la azatioprina puede ser utilizada en pacientes con enfermedad hepática autoinmune, siempre y cuando se monitoree estrechamente la función hepática y se ajuste la dosis según sea necesario 1. Sin embargo, en pacientes con daño hepático crónico, la azatioprina debe ser utilizada con precaución y bajo supervisión estrecha para minimizar el riesgo de hepatotoxicidad y empeoramiento del daño hepático existente.
- Ventajas de continuar con azatioprina:
- Puede ser efectiva en el tratamiento de la condición subyacente
- Puede ser segura en pacientes con daño hepático leve
- Desventajas de continuar con azatioprina:
- Puede aumentar el riesgo de hepatotoxicidad
- Puede empeorar el daño hepático existente
- Requiere monitoreo estrecho de la función hepática y ajuste de la dosis según sea necesario.
From the FDA Drug Label
Hepatotoxicity manifest by elevation of serum alkaline phosphatase, bilirubin, and/ or serum transaminases is known to occur following azathioprine use, primarily in allograft recipients. Hepatotoxicity has been uncommon (less than 1%) in rheumatoid arthritis patients Hepatotoxicity following transplantation most often occurs within 6 months of transplantation and is generally reversible after interruption of AZASAN. A rare, but life-threatening hepatic veno-occlusive disease associated with chronic administration of AZASAN has been described in transplant patients and in one patient receiving AZASAN for panuveitis Periodic measurement of serum transaminases, alkaline phosphatase, and bilirubin is indicated for early detection of hepatotoxicity. If hepatic veno-occlusive disease is clinically suspected, AZASAN should be permanently withdrawn.
La azatioprina puede causar hepatotoxicidad, por lo que se debe tener precaución al administrarla a pacientes con daño hepático crónico. Se recomienda medir periódicamente los niveles de transaminasas, fosfatasa alcalina y bilirrubina para detectar cualquier signo de hepatotoxicidad. Si se sospecha enfermedad veno-occlusiva hepática, se debe suspender permanentemente la azatioprina.
- Es importante monitorear estrechamente a los pacientes con daño hepático crónico que reciben azatioprina.
- La decisión de continuar o suspender la azatioprina debe basarse en una evaluación cuidadosa de los beneficios y riesgos potenciales para cada paciente 2.
From the Research
Consideraciones para el tratamiento con azatriopina en pacientes con daño hepático crónico
- La azatriopina es un medicamento inmunosupresor que se utiliza comúnmente para tratar enfermedades inflamatorias intestinales, trasplantes de órganos y diversas enfermedades autoinmunes 3.
- La hepatotoxicidad es una complicación rara pero importante de la azatriopina, y se ha reportado que puede causar daño hepático crónico 4.
- Los pacientes con daño hepático crónico que toman azatriopina deben ser monitoreados de cerca para detectar cualquier signo de hepatotoxicidad, como elevaciones en las enzimas hepáticas o cambios en la función hepática 3, 5.
- La dosis de azatriopina puede necesitar ser ajustada en pacientes con daño hepático crónico, y se recomienda un monitoreo hepático y analítico regular para evitar la hepatotoxicidad 6.
Riesgos y beneficios del tratamiento con azatriopina en pacientes con daño hepático crónico
- La azatriopina puede ser beneficiosa para pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales o trasplantes de órganos, pero también puede aumentar el riesgo de hepatotoxicidad en pacientes con daño hepático crónico 3, 4.
- Los pacientes con daño hepático crónico deben ser evaluados individualmente para determinar si los beneficios del tratamiento con azatriopina superan los riesgos 7.
- Se recomienda una evaluación cuidadosa de la función hepática y la monitorización regular de los pacientes que toman azatriopina para detectar cualquier signo de hepatotoxicidad 3, 5.
Recomendaciones para el manejo de pacientes con daño hepático crónico que toman azatriopina
- Los pacientes con daño hepático crónico que toman azatriopina deben ser monitoreados de cerca para detectar cualquier signo de hepatotoxicidad 3, 5.
- Se recomienda ajustar la dosis de azatriopina en pacientes con daño hepático crónico y monitorear regularmente la función hepática y los parámetros analíticos 6.
- Los pacientes con daño hepático crónico deben ser evaluados individualmente para determinar si los beneficios del tratamiento con azatriopina superan los riesgos 7.