Causas Nutricionales de Trastorno de la Marcha
La deficiencia de vitamina B12 es la causa nutricional más importante de trastorno de la marcha, manifestándose como alteraciones del equilibrio, ataxia sensorial, neuropatía periférica y mielopatía que afectan directamente la propiocepción y la función motora. 1
Deficiencias Nutricionales Específicas
Vitamina B12 (Cobalamina)
La deficiencia de B12 causa trastornos neurológicos y de movilidad relacionados con:
- Neuropatía periférica: parestesias, entumecimiento
- Mielopatía (enfermedad de médula espinal): deterioro de la propiocepción
- Ataxia sensorial: problemas de equilibrio y caídas por daño de médula espinal
- Alteración de la marcha como manifestación directa 1
Los estudios demuestran que niveles más bajos de vitamina B12 se correlacionan con peor rendimiento de la marcha en pacientes con enfermedad de Alzheimer 2. La identificación temprana es crítica porque el daño neurológico puede volverse irreversible si no se trata.
Factores de riesgo clave para deficiencia de B12:
- Dietas veganas o bajas en productos animales sin suplementación
- Gastritis atrófica del cuerpo gástrico
- Enfermedad celíaca u otras condiciones autoinmunes
- Medicamentos: metformina, colchicina, antagonistas H2, fenobarbital, pregabalina 1
Vitamina D
La deficiencia de vitamina D tiene efectos a largo plazo sobre la marcha y el equilibrio. Los pacientes con niveles <10 ng/mL muestran:
- Puntuaciones más bajas en equilibrio y marcha (escala POMA)
- Deterioro de actividades básicas e instrumentales de la vida diaria
- Aunque la reposición mejora el equilibrio y la marcha, los pacientes con deficiencia severa no alcanzan completamente los niveles de función de aquellos con niveles suficientes (≥20 ng/mL) 3
La deficiencia de vitamina D debe ser tamizada rutinariamente y tratada efectivamente en adultos mayores con trastornos de la marcha.
Vitamina C (Escorbuto)
El escorbuto, aunque raro, se presenta en poblaciones con alto riesgo nutricional, particularmente en pacientes con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y Trastorno de Ingesta Alimentaria Evitativa/Restrictiva (ARFID):
- Manifestación inicial: alteración subaguda de la marcha (cojera, marcha antiálgica, rechazo a caminar)
- Asociado con dolor, calambres o debilidad
- Puede presentarse con petequias o púrpura
- Importante: puede ocurrir con parámetros antropométricos normales 4
El tratamiento con ácido ascórbico produce mejoría significativa en la primera semana y recuperación completa de la marcha 4.
Estado Nutricional Global
La desnutrición general se asocia con:
- Disminución de la suavidad de la marcha en dirección mediolateral (control lateral del tronco durante la caminata) 5
- Menor velocidad de paso, longitud de paso y longitud de zancada 2
- Mayor variabilidad de la marcha en pacientes con deterioro cognitivo leve 2
La relación entre desnutrición y marcha es independiente del índice de masa muscular esquelética, fuerza de prensión manual y función física 5, lo que indica un efecto directo del estado nutricional sobre el control motor.
Mecanismos Fisiopatológicos
Las deficiencias nutricionales afectan la marcha a través de:
- Daño directo a circuitos cerebrales: vulnerables a patologías vasculares, inflamación y demencias exacerbadas por nutrición deficiente 6
- Neuropatía periférica: afectación de nervios que controlan la sensibilidad y el movimiento
- Mielopatía: daño de médula espinal que deteriora la propiocepción
- Deterioro cognitivo: las deficiencias nutricionales impactan simultáneamente cognición y marcha 2, 6
Enfoque Diagnóstico Algorítmico
Ante un paciente con trastorno de la marcha, evaluar:
Historia dietética dirigida:
- Consumo de productos animales (B12)
- Exposición solar y consumo de lácteos fortificados (vitamina D)
- Restricción alimentaria severa (vitamina C, desnutrición global)
Examen físico específico:
- Propiocepción y sensibilidad vibratoria (B12)
- Ataxia sensorial vs. cerebelosa
- Signos de sangrado/petequias (vitamina C)
- Debilidad muscular proximal (vitamina D)
Laboratorio prioritario:
Evaluación nutricional:
Consideraciones Críticas
- No esperar anemia o macrocitosis: las manifestaciones neurológicas de deficiencia de B12 pueden preceder a los cambios hematológicos 1
- Parámetros antropométricos normales no excluyen deficiencias: el escorbuto puede presentarse sin alteraciones del peso o IMC 4
- Intervención temprana es crucial: el daño neurológico por B12 puede ser irreversible
- El estado nutricional afecta la marcha independientemente de la masa muscular: no es solo sarcopenia 5
La identificación e intervención temprana de pacientes con riesgo nutricional o desnutrición puede mejorar el rendimiento de la marcha, reduciendo así el riesgo de caídas, deterioro cognitivo y mortalidad 2.