From the Guidelines
La paroxetina y la quetiapina juegan papeles importantes en el tratamiento de los trastornos de ansiedad, aunque se utilizan típicamente en diferentes escenarios clínicos. La paroxetina, un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS), se considera un tratamiento de primera línea para la mayoría de los trastornos de ansiedad, incluyendo el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de pánico, el trastorno de ansiedad social y el trastorno obsesivo-compulsivo. La dosis inicial típica es de 10-20 mg diarios, aumentando gradualmente a una dosis efectiva de 20-50 mg diarios si es necesario. El tratamiento debe continuar durante al menos 6-12 meses después de la resolución de los síntomas para prevenir la recaída. La quetiapina, un antipsicótico atípico, se utiliza generalmente como tratamiento adyuvante cuando los ISRS no proporcionan una respuesta adecuada. Para la ansiedad, se prescribe típicamente a dosis más bajas (25-300 mg diarios) que las utilizadas para los trastornos psicóticos.
Algunos puntos clave a considerar al prescribir paroxetina y quetiapina son:
- La paroxetina puede causar disfunción sexual, aumento de peso y síntomas de abstinencia si se detiene abruptamente.
- La quetiapina puede causar sedación, cambios metabólicos y síntomas extrapiramidales.
- Ambos medicamentos requieren un seguimiento cuidadoso para detectar efectos secundarios.
- El tratamiento debe individualizarse según el trastorno de ansiedad específico, la gravedad de los síntomas, las comorbilidades y las preferencias del paciente.
Es importante tener en cuenta que la evidencia más reciente y de alta calidad sugiere que los ISRS, como la paroxetina, son efectivos y seguros para el tratamiento de los trastornos de ansiedad en niños y adolescentes 1. Sin embargo, es fundamental seguir las pautas clínicas y las recomendaciones de dosificación para minimizar los riesgos y maximizar los beneficios. La quetiapina, por otro lado, se utiliza generalmente como tratamiento adyuvante en casos de ansiedad refractaria o concomitante con otros trastornos psiquiátricos 1.
En resumen, la paroxetina y la quetiapina son opciones de tratamiento válidas para los trastornos de ansiedad, pero es fundamental utilizarlas de manera informada y segura, siguiendo las pautas clínicas y las recomendaciones de dosificación, y considerando las necesidades individuales de cada paciente.
From the FDA Drug Label
CLINICAL PHARMACOLOGY Pharmacodynamics The efficacy of paroxetine in the treatment of major depressive disorder, social anxiety disorder, obsessive compulsive disorder (OCD), panic disorder (PD), generalized anxiety disorder (GAD), and posttraumatic stress disorder (PTSD) is presumed to be linked to potentiation of serotonergic activity in the central nervous system resulting from inhibition of neuronal reuptake of serotonin (5-hydroxy-tryptamine, 5-HT).
El papel de la paroxetina en el tratamiento de los trastornos de ansiedad es el de un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS), que actúa aumentando la actividad serotoninérgica en el sistema nervioso central.
- La paroxetina se utiliza para tratar varios trastornos de ansiedad, incluyendo:
- Trastorno de ansiedad social
- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
- Trastorno de pánico (TP)
- Trastorno de ansiedad generalizada (TAG)
- Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
- La quetiapina, por otro lado, es un antipsicótico atípico que se utiliza principalmente para tratar la esquizofrenia y el trastorno bipolar, pero también se puede utilizar como tratamiento adjunto para la depresión mayor y los trastornos de ansiedad.
- No hay información directa en las etiquetas de los medicamentos que indique el uso conjunto de paroxetina y quetiapina para el tratamiento de los trastornos de ansiedad.
- Sin embargo, en la práctica clínica, la combinación de un ISRS como la paroxetina con un antipsicótico atípico como la quetiapina puede ser considerada para pacientes con trastornos de ansiedad resistentes a otros tratamientos o con comorbilidad psiquiátrica.
- Es importante tener en cuenta que esta combinación debe ser utilizada con precaución y bajo supervisión médica cuidadosa, ya que puede aumentar el riesgo de efectos secundarios y interactuar con otros medicamentos 2.
From the Research
Tratamiento del trastorno de ansiedad con paroxetina y quetiapina
- La paroxetina es un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS) con actividad antidepressiva y ansiolítica 3, 4, 5.
- Se ha demostrado que la paroxetina es efectiva en el tratamiento de trastornos de ansiedad, incluyendo trastorno de ansiedad generalizada (TAG), trastorno de pánico, trastorno de ansiedad social y trastorno de estrés postraumático (TEPT) 3, 4, 6, 7.
- La quetiapina es un antipsicótico atípico que se utiliza comúnmente en el tratamiento de trastornos psiquiátricos, incluyendo la esquizofrenia y el trastorno bipolar 3, 4, 5.
- Aunque no hay estudios específicos que evalúen la combinación de paroxetina y quetiapina en el tratamiento del trastorno de ansiedad, se sabe que la quetiapina puede ser utilizada como tratamiento adyuvante para la ansiedad en pacientes con trastornos depresivos o bipolares 3, 4, 5.
- Es importante destacar que la quetiapina no está aprobada específicamente para el tratamiento del trastorno de ansiedad, y su uso en esta indicación debe ser evaluado cuidadosamente por un profesional de la salud 3, 4, 5.
Eficacia de la paroxetina en el tratamiento del trastorno de ansiedad
- La paroxetina ha demostrado ser efectiva en el tratamiento de la ansiedad en varios estudios clínicos 3, 4, 6, 7.
- Un estudio publicado en el Journal of Clinical Psychopharmacology encontró que la paroxetina redujo significativamente los síntomas de ansiedad en pacientes con trastorno de ansiedad generalizada 7.
- Otro estudio publicado en el American Journal of Psychiatry encontró que la paroxetina fue efectiva en el tratamiento de la ansiedad en pacientes con trastorno de pánico y trastorno de ansiedad social 3, 4.
Seguridad y tolerabilidad de la paroxetina y la quetiapina
- La paroxetina y la quetiapina son generalmente bien toleradas, pero pueden causar efectos secundarios como náuseas, somnolencia, astenia, cefalea, constipación, mareo, sudoración, temblor y disminución del apetito 3, 4, 5.
- Es importante destacar que la quetiapina puede causar efectos secundarios más graves, como síndrome de Stevens-Johnson, pancreatitis y trombocitopenia, aunque estos son raros 3, 4, 5.