From the Guidelines
La leche debe evitarse o limitarse en pacientes que se están dializando debido a su alto contenido de fósforo y potasio. Los pacientes en diálisis deben restringir el consumo de leche a no más de una taza (8 onzas) al día, o considerar alternativas con menor contenido de fósforo como la leche de arroz o la leche de almendras. Los pacientes en diálisis tienen una función renal deteriorada que impide la eliminación adecuada de minerales como el fósforo y el potasio, lo que puede acumularse a niveles peligrosos en la sangre. El exceso de fósforo puede provocar enfermedades óseas, complicaciones cardiovasculares y picazón, mientras que el alto potasio puede causar anormalidades en el ritmo cardíaco peligrosas. La leche y los productos lácteos son particularmente problemáticos porque contienen fósforo en una forma altamente absorbible, y el contenido de fósforo no siempre está claramente etiquetado en la información nutricional. Además, los pacientes en diálisis a menudo necesitan tomar fijadores de fosfato con comidas que contienen lácteos para ayudar a controlar la absorción de fósforo. Estos medicamentos, como el acetato de calcio, el sevelamer o el carbonato de lantano, deben tomarse con comidas según lo prescrito por su nefrólogo para unir el fósforo dietético en el intestino y prevenir su absorción 1.
Algunos alimentos tienen una relación más alta de fósforo a proteína, lo que los hace más problemáticos para los pacientes en diálisis. La leche, por ejemplo, tiene una relación de 29 mg de fósforo por gramo de proteína, lo que la convierte en una de las fuentes más altas de fósforo en la dieta 1. En contraste, los alimentos de origen animal como la carne y el pescado tienen una relación más baja de fósforo a proteína, lo que los hace más seguros para los pacientes en diálisis.
Es importante tener en cuenta que la restricción de la leche y los productos lácteos no debe llevar a una deficiencia de proteínas o calcio en la dieta. Los pacientes en diálisis deben trabajar con un nefrólogo y un nutricionista para desarrollar un plan de alimentación personalizado que satisfaga sus necesidades nutricionales y minimice el riesgo de complicaciones relacionadas con la diálisis.
- Algunas alternativas a la leche que pueden ser seguras para los pacientes en diálisis incluyen:
- Leche de arroz
- Leche de almendras
- Leche de soja
- Algunos alimentos que son ricos en proteínas y bajos en fósforo incluyen:
- Carne
- Pescado
- Huevos
- Tofu
- Legumbres (en moderación)
Es importante recordar que cada paciente en diálisis es único y puede tener necesidades nutricionales diferentes. Es fundamental trabajar con un nefrólogo y un nutricionista para desarrollar un plan de alimentación personalizado que satisfaga las necesidades individuales del paciente. 1
From the Research
Restricciones dietéticas en pacientes con diálisis
La leche es una fuente rica en fósforo, lo que puede ser problemático para los pacientes que se están sometiendo a diálisis.
- El fósforo es un mineral esencial para el cuerpo, pero en pacientes con enfermedad renal crónica, el riñón no puede eliminar el exceso de fósforo de manera efectiva, lo que puede llevar a la hiperfosfatemia 2, 3.
- La hiperfosfatemia puede causar daños en los huesos, los vasos sanguíneos y otros tejidos del cuerpo, y también puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares 4, 5.
- Por lo tanto, es común que los pacientes con diálisis sean aconsejados para limitar su consumo de alimentos ricos en fósforo, incluyendo la leche y otros productos lácteos 6.
Alternativas a la leche
Sin embargo, es importante destacar que no todas las restricciones dietéticas son necesarias o beneficiosas para los pacientes con diálisis.
- Algunos estudios sugieren que las restricciones dietéticas estrictas pueden llevar a una mala nutrición y una disminución en la calidad de vida de los pacientes 6.
- En lugar de evitar completamente la leche, los pacientes con diálisis pueden optar por consumir leche con bajo contenido de fósforo o alternativas como la leche de almendras o la leche de soja.
- Es fundamental que los pacientes con diálisis trabajen con un nutricionista o un profesional de la salud para desarrollar un plan dietético personalizado que se adapte a sus necesidades individuales y ayude a controlar la hiperfosfatemia de manera efectiva 2, 5.