From the Guidelines
El tratamiento para un paciente pediátrico con comunicación interauricular significativa generalmente implica cierre quirúrgico o por catéter del defecto. La decisión de cerrar el defecto se basa en la magnitud del defecto y la presencia de síntomas. Los defectos pequeños (menos de 8mm) pueden cerrarse espontáneamente y se pueden monitorear con ecocardiogramas regulares, pero los defectos más grandes generalmente requieren intervención. El momento del cierre es generalmente entre 2-5 años de edad para los casos electivos, aunque los lactantes sintomáticos pueden necesitar una intervención más temprana. El cierre por catéter es el enfoque preferido para los defectos interauriculares secundarios con bordes adecuados, utilizando dispositivos como el Amplatzer Septal Occluder o el Gore HELEX Septal Occluder. Este procedimiento minimamente invasivo tiene una tasa de éxito superior al 95% y generalmente requiere observación durante la noche. El cierre quirúrgico es necesario para los defectos interauriculares primarios, los defectos sinus venosos o los defectos interauriculares secundarios con bordes inadecuados para el colocación del dispositivo. Los pacientes requieren terapia antiplaquetaria (generalmente aspirina 3-5 mg/kg/día, máximo 81mg) durante 6 meses después del procedimiento, según se recomienda en el estudio 1. La profilaxis para la endocarditis se recomienda durante 6 meses después del cierre del dispositivo. La razón para cerrar los defectos interauriculares significativos es prevenir la sobrecarga de volumen del corazón derecho, la hipertensión pulmonar, las arritmias y la embolia paradójica que pueden desarrollarse con el tiempo si no se tratan. Además, es importante considerar la presión vascular pulmonar (PVR) y la relación entre la resistencia vascular pulmonar y la resistencia vascular sistémica (PVR/SVR) antes de realizar el cierre, como se menciona en el estudio 1. En general, el cierre debe considerarse si el PVRI es <6 unidades Wood (WU)·m2 o PVR/SVR <0.3 en condiciones de base. Sin embargo, si el PVRI es ≥6 WU·m2 o PVR/SVR ≥0.3, el cierre puede ser beneficioso si la terapia de vasodilatación pulmonar (AVT) revela reversibilidad de la hipertensión arterial pulmonar (PAH). En resumen, el cierre del defecto interauricular es una intervención efectiva para prevenir complicaciones a largo plazo y mejorar la calidad de vida de los pacientes pediátricos con comunicación interauricular significativa, siempre y cuando se considere la evaluación individualizada de cada paciente y se sigan las recomendaciones basadas en la evidencia más reciente, como se indica en los estudios 1 y 1.
From the Research
Tratamiento de la Comunicación Interauricular en Pacientes Pediátricos
El tratamiento de la comunicación interauricular en pacientes pediátricos puede variar dependiendo de la gravedad y el tipo de defecto. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre el tratamiento:
- Cierre percutáneo: El cierre percutáneo es un procedimiento minimamente invasivo que utiliza un dispositivo de cierre para bloquear el defecto en la pared entre los atrios. Este procedimiento ha demostrado ser seguro y efectivo en pacientes pediátricos 2, 3, 4.
- Cierre quirúrgico: El cierre quirúrgico es un procedimiento más invasivo que requiere cirugía abierta para reparar el defecto. Aunque es más invasivo, el cierre quirúrgico puede ser necesario en casos más complejos o cuando el defecto es demasiado grande para ser tratado con cierre percutáneo 5.
- Selección del dispositivo de cierre: La selección del dispositivo de cierre adecuado es crucial para el éxito del procedimiento. Los dispositivos de cierre más comunes son el Amplatzer Septal Occluder y el Occlutech 2, 3.
- Seguimiento y resultados: El seguimiento después del procedimiento es importante para evaluar la efectividad del cierre y detectar cualquier complicación potencial. Los resultados a largo plazo han demostrado que el cierre percutáneo es seguro y efectivo en pacientes pediátricos 2, 3, 4.
Consideraciones Especiales en Pacientes Pediátricos
En pacientes pediátricos, es importante considerar los siguientes factores:
- Edad y tamaño del paciente: El tamaño y la edad del paciente pueden influir en la selección del dispositivo de cierre y el procedimiento de cierre 2, 3.
- Complejidad del defecto: La complejidad del defecto puede requerir un enfoque más individualizado y puede influir en la selección del procedimiento de cierre 4, 5.
- Riesgo de complicaciones: El riesgo de complicaciones, como la formación de coágulos o la lesión del tejido cardíaco, debe ser cuidadosamente evaluado y minimizado 3, 5.
En resumen, el tratamiento de la comunicación interauricular en pacientes pediátricos requiere una evaluación cuidadosa y un enfoque individualizado. El cierre percutáneo es un procedimiento seguro y efectivo, pero el cierre quirúrgico puede ser necesario en casos más complejos. La selección del dispositivo de cierre adecuado y el seguimiento después del procedimiento son cruciales para garantizar resultados óptimos 2, 3, 4, 5.