From the Guidelines
La decisión entre esperar el cierre espontáneo o proceder con la corrección quirúrgica de un defecto septal ventricular (VSD) depende principalmente del tamaño del defecto, el impacto hemodinámico y las complicaciones asociadas. La mayoría de los defectos septales ventriculares pequeños y musculares se cierran espontáneamente, por lo que se pueden manejar con una espera vigilante si el niño crece normalmente sin síntomas de insuficiencia cardíaca 1. Los defectos moderados pueden requerir un monitoreo más cercano, con intervención quirúrgica considerada si hay signos de sobrecarga de volumen ventricular izquierdo o hipertensión pulmonar. Los defectos grandes generalmente requieren corrección quirúrgica, ya que rara vez se cierran espontáneamente y comúnmente causan insuficiencia cardíaca, fallo para crecer y hipertensión pulmonar. Otros factores que promueven una intervención quirúrgica temprana incluyen insuficiencia cardíaca persistente a pesar del manejo médico, infecciones respiratorias recurrentes, evidencia de hipertensión pulmonar o defectos cardíacos asociados. La ubicación del VSD también es importante, con defectos perimembranosos y musculares que tienen tasas de cierre espontáneo más altas que los defectos de entrada o salida. La corrección quirúrgica tiene excelentes resultados con tasas de mortalidad por debajo del 1% para los VSD aislados, lo que la hace una opción segura cuando está indicada 1. El objetivo del manejo es prevenir complicaciones a largo plazo como la enfermedad vascular pulmonar irreversible, que puede desarrollarse si los VSD grandes se dejan sin corregir. En resumen, la decisión de esperar o intervenir quirúrgicamente debe basarse en una evaluación individualizada del paciente, considerando el tamaño del defecto, el impacto hemodinámico y las complicaciones asociadas, y siempre priorizando la morbimortalidad y la calidad de vida del paciente 1.
Algunos puntos clave a considerar en la decisión incluyen:
- El tamaño del defecto: los defectos pequeños tienen más probabilidades de cerrarse espontáneamente, mientras que los defectos grandes requieren corrección quirúrgica.
- El impacto hemodinámico: los defectos que causan sobrecarga de volumen ventricular izquierdo o hipertensión pulmonar requieren intervención quirúrgica.
- Las complicaciones asociadas: la insuficiencia cardíaca persistente, las infecciones respiratorias recurrentes, la hipertensión pulmonar y los defectos cardíacos asociados promueven una intervención quirúrgica temprana.
- La ubicación del VSD: los defectos perimembranosos y musculares tienen tasas de cierre espontáneo más altas que los defectos de entrada o salida.
From the Research
Criterios para decidir entre el cierre espontáneo y la cirugía correctiva
Los criterios para decidir si esperar para el cierre espontáneo de una comunicación interventricular (VSD) o proceder con la cirugía correctiva dependen de varios factores, incluyendo:
- El tamaño y la morfología de la defecto 2
- La edad del paciente en el momento del diagnóstico 2
- La presencia de síntomas, como insuficiencia cardíaca congestiva o fallo en el crecimiento 3, 4
- La ubicación de la defecto, con defectos perimembranosos, supracristales y de entrada que suelen requerir cierre quirúrgico 4, 5
- La presencia de prolapse de la válvula aórtica o otras anomalías cardiacas asociadas 3, 4
Factores que influyen en la decisión de intervenir
La decisión de intervenir quirúrgicamente o esperar para el cierre espontáneo también depende de factores como:
- El riesgo de desarrollar hipertensión pulmonar o enfermedad obstructiva vascular pulmonar (PVOD) 4, 5
- La efectividad y los riesgos asociados con los diferentes métodos de cierre, incluyendo la cirugía y los procedimientos percutáneos 6, 5
- La edad y el peso del paciente, con los bebés pequeños que pueden requerir un enfoque híbrido para el cierre de defectos musculares grandes 5
Consideraciones adicionales
Es importante considerar que la mayoría de los defectos ventriculares septales (VSD) pequeños cierran espontáneamente, y que la intervención quirúrgica o percutánea puede no ser necesaria en estos casos 2. Sin embargo, los defectos más grandes o aquellos que causan síntomas suelen requerir cierre quirúrgico o percutáneo para prevenir complicaciones a largo plazo 3, 4, 5.