From the Research
La dosis recomendada de paracetamol para el tratamiento del ductus arterioso persistente en prematuros es de 15 mg/kg cada 6 horas, administrada durante 3-7 días. La decisión de iniciar el tratamiento debe basarse en la confirmación ecocardiográfica de un ductus arterioso hemodinámicamente significativo, generalmente después de 48-72 horas de vida. Se debe esperar el cierre espontáneo del ductus arterioso durante al menos 3-7 días en prematuros estables antes de considerar la intervención farmacológica. El paracetamol funciona inhibiendo la síntesis de prostaglandinas, lo que promueve la constricción ductal. Este medicamento ha surgido como una alternativa a los AINE tradicionales como el indometacina o el ibuprofeno, con posibles efectos adversos menos frecuentes en la función renal, el sangrado gastrointestinal y la agregación plaquetaria 1. La respuesta al tratamiento debe monitorearse con ecocardiografía después del curso de la terapia. Si no se logra el cierre después del curso inicial, se puede considerar un segundo curso o intervenciones alternativas como AINE o ligadura quirúrgica, dependiendo del estado clínico del infante y la significancia del ductus arterioso. Es importante tener en cuenta que la evidencia más reciente sugiere que el ibuprofeno debería considerarse como el tratamiento farmacológico de elección para un ductus arterioso sintomático 2.
Algunos estudios han demostrado que el paracetamol es tan efectivo como el ibuprofeno en el cierre del ductus arterioso, con una menor incidencia de sangrado gastrointestinal 1. Sin embargo, es fundamental considerar las características individuales de cada paciente y la experiencia clínica para tomar decisiones informadas sobre el tratamiento. En resumen, el tratamiento con paracetamol debe iniciarse después de una evaluación cuidadosa y con un seguimiento estricto para minimizar los riesgos y maximizar los beneficios.
En cuanto al tiempo de espera para el cierre espontáneo, se debe esperar al menos 3-7 días en prematuros estables antes de considerar la intervención farmacológica. Este período de espera permite que el ductus arterioso cierre espontáneamente en muchos casos, reduciendo la necesidad de tratamiento farmacológico o quirúrgico. Sin embargo, la decisión de esperar o intervenir debe basarse en la evaluación individual de cada paciente, considerando factores como la edad gestacional, el peso al nacer, la presencia de síntomas y la función cardiorrespiratoria. La ecocardiografía es una herramienta fundamental para evaluar la significancia del ductus arterioso y guiar la toma de decisiones terapéuticas.
En resumen, el manejo del ductus arterioso persistente en prematuros requiere una evaluación cuidadosa y una toma de decisiones informada, considerando las características individuales de cada paciente y la experiencia clínica. El tratamiento con paracetamol puede ser una opción efectiva y segura en muchos casos, pero debe ser utilizado con precaución y bajo seguimiento estricto para minimizar los riesgos y maximizar los beneficios.