Diferencial Diagnóstico En la práctica, diferenciar una crisis epiléptica de una crisis convulsiva puede ser un desafío. A continuación, se presentan las posibles causas organizadas en categorías:
- Diagnóstico más probable
- Crisis epiléptica: Debido a que las crisis convulsivas suelen ser un síntoma de una crisis epiléptica, es probable que una crisis convulsiva sea en realidad una manifestación de una crisis epiléptica.
- Otros diagnósticos probables
- Crisis convulsiva no epiléptica: Puede ser causada por diversas condiciones, como hipoglucemia, hipoxia, intoxicación o abstinencia de sustancias, entre otras.
- Trastorno de pánico o ansiedad: En algunos casos, los síntomas de una crisis convulsiva pueden ser similares a los de un trastorno de pánico o ansiedad, lo que puede llevar a una confusión en el diagnóstico.
- No debes perder de vista (diagnósticos que no son tan probables, pero que serían mortales si se pasan por alto)
- Insuficiencia cardíaca: Una crisis convulsiva puede ser un síntoma de una insuficiencia cardíaca, especialmente en pacientes con antecedentes de enfermedad cardíaca.
- Enfermedad cerebrovascular: Una crisis convulsiva puede ser un síntoma de una enfermedad cerebrovascular, como un accidente cerebrovascular o una hemorragia cerebral.
- Infección del sistema nervioso central: Una crisis convulsiva puede ser un síntoma de una infección del sistema nervioso central, como meningitis o encefalitis.
- Diagnósticos raros
- Síndrome de Lennox-Gastaut: Es un trastorno epiléptico raro que se caracteriza por crisis convulsivas y otros síntomas neurológicos.
- Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob: Es una enfermedad neurodegenerativa rara que puede causar crisis convulsivas y otros síntomas neurológicos.
Es importante tener en cuenta que la diferenciación entre una crisis epiléptica y una crisis convulsiva requiere una evaluación cuidadosa y una historia clínica detallada, así como pruebas diagnósticas como electroencefalogramas y estudios de imagen.