From the Guidelines
Para descartar una convulsión, es fundamental consultar a un neurólogo que realizará una evaluación integral, incluyendo una historia médica detallada, un examen físico y pruebas diagnósticas, siendo la prueba más importante un electroencefalograma (EEG) que registra los patrones de ondas cerebrales para detectar actividad eléctrica anormal asociada con convulsiones. La evaluación debe considerar varios aspectos, como:
- La presencia de movimientos durante el episodio, ya que la mayoría de los movimientos durante una convulsión son simétricos y sincrónicos 1
- La duración de la pérdida de conciencia, ya que una duración mayor a 1 minuto es más probable que se deba a una convulsión que a una sincope 1
- La presencia de otros síntomas, como pelvic thrusting, que puede ser indicativo de pseudoconvulsiones no epilépticas (PNES) 1 Es importante tener en cuenta que la sincope y las pseudoconvulsiones no epilépticas pueden mimetizar las convulsiones, por lo que es crucial una evaluación exhaustiva para determinar la causa subyacente de los síntomas. Además, es fundamental proporcionar al médico una descripción detallada de los episodios, incluyendo cualquier desencadenante, sensaciones antes del evento, duración y período de recuperación, ya que esta información es crucial para un diagnóstico preciso. Nunca debe intentarse autodiagnosticar o descartar convulsiones sin orientación médica, ya que las convulsiones no tratadas pueden llevar a complicaciones graves, como se menciona en la política clínica de 2024 1.
From the Research
Criterios para descartar una convulsión
Para determinar si un movimiento brusco es una convulsión o no, se deben considerar varios factores. A continuación, se presentan algunos puntos clave:
- La duración y el patrón del movimiento: las convulsiones suelen ser movimientos breves y rítmicos, mientras que los movimientos mioclónicos pueden ser más irregulares y de duración variable 2.
- La presencia de otros síntomas: como pérdida de conciencia, confusión o cambios en el comportamiento, que pueden indicar una convulsión 3.
- Los resultados de los estudios de neurofisiología: como la electromiografía (EMG) y la electroencefalografía (EEG), que pueden ayudar a determinar la causa subyacente del movimiento 4, 5.
- La respuesta a los tratamientos: como la administración de medicamentos antiepilépticos, que pueden ayudar a controlar las convulsiones pero no necesariamente los movimientos mioclónicos 3, 4.
Diferenciación entre mioclonus y otras alteraciones del movimiento
Es importante distinguir entre el mioclonus y otras alteraciones del movimiento, como los tics, la corea, el balismo, la distonía, la estereotipia, el temblor y las piernas inquietas 6. Cada una de estas condiciones tiene características únicas que pueden ayudar a establecer un diagnóstico preciso. Por ejemplo:
- Los tics suelen estar asociados con un impulso premonitorio y pueden ser suprimidos por la voluntad 5.
- La corea y el balismo se caracterizan por movimientos involuntarios y sin propósito, que pueden ser más lentos y sinuosos que los movimientos mioclónicos 6.
- La distonía se caracteriza por contracciones musculares sostenidas que pueden causar posturas anormales 6.