From the Guidelines
Los betabloqueadores deben ser iniciados en pacientes con infarto agudo de miocardio sin elevación del ST (NSTEMI) y estados hiperdinámicos (taquicardia y hipertensión) dentro de las primeras 24 horas de presentación, siempre y cuando no haya contraindicaciones. Los agentes preferidos incluyen metoprolol (iniciando con 25-50 mg oral dos veces al día o 5 mg IV lentamente, que se puede repetir cada 5 minutos por un total de 15 mg), atenolol (25-50 mg diarios) o carvedilol (3.125-6.25 mg dos veces al día) 1. La dosificación debe ser titulada para lograr una frecuencia cardíaca de 50-70 latidos por minuto y una presión arterial sistólica por encima de 90 mmHg. Los betabloqueadores funcionan bloqueando los receptores beta-adrenérgicos, reduciendo la demanda de oxígeno miocárdica a través de la disminución de la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la contractilidad. Esto ayuda a limitar el tamaño del infarto y reduce el riesgo de arritmias ventriculares. Sin embargo, los betabloqueadores deben evitarse en pacientes con choque cardiogénico, bradicardia severa (frecuencia cardíaca <60 bpm), bloqueo cardíaco avanzado, insuficiencia cardíaca descompensada o enfermedad respiratoria obstructiva crónica 1. Para pacientes con NSTEMI y isquemia en curso, los betabloqueadores deben administrarse después de la estabilización inicial y el control del dolor con nitratos y analgésicos. La monitorización regular de los signos vitales y el ritmo cardíaco es esencial durante la iniciación y la titulación de la dosis. Es importante tener en cuenta que los betabloqueadores sin actividad simpaticomimética intrínseca son preferibles, y en pacientes con NSTEMI complicado con cardiomiopatía sistólica, se recomienda el uso de carvedilol, metoprolol succinato de liberación sostenida o bisoprolol 1.
From the FDA Drug Label
Iniciación del tratamiento con metoprolol tartrato en la fase temprana de un infarto de miocardio agudo definido o sospechado, tan pronto como sea posible después de la llegada del paciente al hospital. Tal tratamiento debe iniciarse en una unidad de cuidados coronarios o similar, inmediatamente después de que se haya estabilizado la condición hemodinámica del paciente.
La iniciación de betabloqueadores como el metoprolol en pacientes con infarto agudo de miocardio sin elevación del ST (NSTEMI) y estados hiperdinámicos, como taquicardia y hipertensión, debe realizarse en situaciones en que la condición hemodinámica del paciente se haya estabilizado.
- Se debe iniciar el tratamiento con metoprolol tartrato en una unidad de cuidados coronarios o similar.
- La dosis inicial debe ser de 5 mg de metoprolol tartrato en inyección intravenosa, administrada en tres bolus a intervalos de aproximadamente 2 minutos.
- Es importante monitorear la presión arterial, la frecuencia cardíaca y el electrocardiograma durante la administración intravenosa de metoprolol tartrato.
- La dosis de mantenimiento es de 100 mg oralmente dos veces al día, después de 48 horas de tratamiento inicial 2.
From the Research
Situaciones para iniciar betabloqueadores en infarto agudo sin elevación del ST con hiperdinamismo
En pacientes con infarto agudo sin elevación del ST (NSTEMI) y estados hiperdinámicos, como taquicardia y hipertensión, es importante considerar el inicio de betabloqueadores en las siguientes situaciones:
- Reducción de la demanda de oxígeno miocárdica: Los betabloqueadores reducen la frecuencia cardíaca y la contractilidad miocárdica, lo que disminuye la demanda de oxígeno del miocardio 3.
- Mejora del flujo sanguíneo hacia las áreas isquémicas: Los betabloqueadores pueden mejorar el flujo sanguíneo hacia las áreas del miocardio afectadas por la isquemia 3.
- Efectos antiarrítmicos y antiplaquetarios: Los betabloqueadores tienen efectos antiarrítmicos y antiplaquetarios, lo que puede reducir el riesgo de complicaciones cardíacas 3.
- Pacientes con disfunción ventricular: Los betabloqueadores pueden ser beneficiosos en pacientes con disfunción ventricular, ya que pueden reducir la mortalidad y la morbilidad cardíaca 4, 5.
- Pacientes con frecuencia cardíaca elevada: Los betabloqueadores pueden ser útiles en pacientes con frecuencia cardíaca elevada, ya que pueden reducir la frecuencia cardíaca y la demanda de oxígeno miocárdica 6.
Consideraciones importantes
Es importante tener en cuenta que la decisión de iniciar betabloqueadores en pacientes con NSTEMI y estados hiperdinámicos debe ser individualizada y basada en la evaluación clínica y los resultados de los estudios diagnósticos. Además, es fundamental considerar las contraindicaciones y los efectos secundarios potenciales de los betabloqueadores, como la bradicardia y la hipotensión 7.