From the Guidelines
El manejo del síndrome de compartimiento en el contexto de celulitis post-traumática y síndrome mieloproliferativo requiere intervención quirúrgica inmediata a través de fasciotomía para aliviar la presión y prevenir la necrosis tisular. La primera prioridad es la descompresión quirúrgica de emergencia cuando las presiones del compartimiento exceden los 30 mmHg o cuando la diferencia entre la presión diastólica y la presión del compartimiento es menor que 30 mmHg 1. Antes de la cirugía, se deben iniciar antibióticos para abordar la celulitis, típicamente con cobertura de amplio espectro como vancomicina 15-20 mg/kg IV cada 12 horas más piperacilina-tazobactam 4,5 g IV cada 6 horas, ajustado según los resultados de los cultivos. El síndrome mieloproliferativo subyacente requiere consulta de hematología y puede necesitar terapia citoreductora como hidroxiurea (comenzando a 15-20 mg/kg/día) para reducir la viscosidad sanguínea y mejorar la circulación 1. Después de la fasciotomía, es esencial el cuidado meticuloso de la herida con cambios de vendaje regulares y posible terapia de presión negativa. El manejo del dolor generalmente implica analgesia multimodal, incluyendo opioides y AINE si no están contraindicados. La combinación de aumento de la presión tisular por inflamación de la celulitis y hiperviscosidad del síndrome mieloproliferativo crea una situación de alto riesgo particular para el síndrome de compartimiento, lo que hace que el reconocimiento temprano y el manejo agresivo sean cruciales para la preservación del miembro y los resultados funcionales. Algunos estudios sugieren que la medición de la presión del compartimiento y la presión diferencial (presión diastólica - presión del compartimiento <30 mmHg) son pruebas útiles para el diagnóstico del síndrome de compartimiento 1. Es importante tener en cuenta que los signos clínicos como el dolor, la tensión, la parestesia, la paresia y el aumento de la medición de la presión del compartimiento son difíciles de detectar, especialmente en pacientes que reciben sedación o presentan alteración del nivel de conciencia. Por lo tanto, es fundamental una evaluación y seguimiento cuidadosos para detectar cualquier signo de síndrome de compartimiento y tomar medidas inmediatas para prevenir daños irreversibles.
From the Research
Manejo del Síndrome Compartimental
El síndrome compartimental es una condición médica que requiere un manejo oportuno y adecuado para prevenir daños irreversibles. A continuación, se presentan los pasos para su manejo:
- Diagnóstico: El diagnóstico se basa en la evaluación clínica y la medición de la presión intramuscular (IMP) 2, 3.
- Tratamiento inicial: El tratamiento inicial incluye la remoción de cualquier vendaje o yeso constrictivo, evitar la hipotensión y optimizar la perfusión tisular manteniendo la extremidad a nivel del corazón 4.
- Descompresión quirúrgica: Si los síntomas persisten, se requiere una descompresión quirúrgica oportuna de todos los compartimentos afectados 4, 5, 2, 3.
- Rehabilitación: La rehabilitación es importante para reducir las complicaciones y mejorar la función de la extremidad afectada 5.
- Manejo de complicaciones: En casos de complicaciones graves, se pueden requerir procedimientos médicos adicionales, como la instalación de un marco externo de Ilizarov, artrodesis, osteotomía, artroplastia o alargamiento de tendones 6.
Consideraciones importantes
Es importante destacar que el síndrome compartimental es una emergencia quirúrgica que requiere un manejo oportuno y adecuado para prevenir daños irreversibles 4, 2, 3. La descompresión quirúrgica temprana es crucial para evitar daños irreversibles a los músculos y nervios periféricos 4, 5, 2, 3.