From the Guidelines
La hidratación sigue siendo recomendada en la enfermedad de células falciformes (ECF) con hipervolemia debido a la disminución de la tasa de filtración glomerular (TFG), pero requiere un manejo cuidadoso. La aproximación debe individualizarse según el estado clínico del paciente, con un seguimiento cercano del equilibrio de líquidos. Las recomendaciones estándar de hidratación para pacientes con ECF incluyen mantener una ingesta oral de líquidos de 2-3 litros diarios (o 1,5 veces los líquidos de mantenimiento en niños), pero esto debe ajustarse hacia abajo en aquellos con deterioro renal. En pacientes con ECF y hipervolemia debido a la disminución de la TFG, el objetivo es prevenir la deshidratación que puede desencadenar crisis de sickling mientras se evita la sobrecarga de líquidos que podría empeorar la hipervolemia. Los diuréticos en bucle como la furosemida (20-40 mg oralmente una o dos veces al día) pueden ser necesarios junto con una hidratación cuidadosa para mantener la euvolemia. Los parámetros de seguimiento deben incluir pesos diarios, mediciones de ingreso/salida, seguimiento de la presión arterial y evaluación regular de electrolitos y función renal. La justificación para la hidratación continuada es que la deshidratación aumenta la viscosidad de la sangre y promueve el sickling de los glóbulos rojos, lo que puede desencadenar crisis vaso-occlusivas, mientras que la hidratación adecuada ayuda a mantener un flujo sanguíneo adecuado y reduce el riesgo de sickling incluso en pacientes con función renal comprometida 1. Es importante tener en cuenta que la hidratación debe ser individualizada y ajustada según las necesidades específicas del paciente, y que la monitorización cercana del equilibrio de líquidos es crucial para prevenir la sobrecarga de líquidos y la deshidratación. Además, es fundamental considerar la función renal del paciente y ajustar la hidratación y la terapia diurética según sea necesario para mantener la euvolemia y prevenir complicaciones. En resumen, la hidratación sigue siendo una parte importante del manejo de la ECF, incluso en pacientes con hipervolemia debido a la disminución de la TFG, siempre y cuando se realice un manejo cuidadoso y se ajuste según las necesidades individuales del paciente.
From the Research
Manejo del SHU y Hidratación
- La hidratación es un aspecto importante en el manejo del síndrome de hemólisis, uremia y trombosis (SHU) en pacientes con enfermedad de células falciformes (ECF) 2.
- Sin embargo, en casos de hipervolemia secundaria a la disminución de la tasa de filtración glomerular (VFG), la hidratación debe ser cuidadosamente evaluada para evitar agravar la situación 3.
- La administración de líquidos intravenosos debe ser reservada solo para casos claros de depleción de volumen, ya que la hipervolemia puede empeorar la función renal y aumentar el riesgo de complicaciones 2.
Consideraciones en la Hidratación
- En pacientes con ECF y enfermedad renal crónica, la hidratación debe ser individualizada y basada en la evaluación cuidadosa de la función renal y el estado de hidratación del paciente 3.
- La hidratación adecuada es importante para prevenir la progresión de la enfermedad renal y reducir el riesgo de complicaciones, como la acidosis y la electrolítica 4.
- Sin embargo, en casos de hipervolemia, la restricción de líquidos puede ser necesaria para controlar la presión arterial y prevenir la progresión de la enfermedad renal 5.
Recomendaciones
- Los pacientes con ECF y SHU deben ser cuidadosamente evaluados y monitoreados para determinar la mejor estrategia de hidratación y manejo de la hipervolemia 2, 3.
- La colaboración entre nefrólogos, hematólogos y otros profesionales de la salud es fundamental para proporcionar un manejo integral y efectivo de estos pacientes 3, 5.