From the Guidelines
La hospitalización es generalmente recomendada para pacientes embarazadas con cólico biliar. La paciente debe ser admitida para un monitoreo cercano, manejo del dolor y evaluar posibles complicaciones como colecistitis o pancreatitis. El manejo inicial incluye hidratación intravenosa, control del dolor con medicamentos seguros durante el embarazo (como acetaminofén o opioides de baja dosis como la morfina), y antieméticos si es necesario [ 1 ]. Los AINE deben evitarse, especialmente en el tercer trimestre. Las pruebas de laboratorio y la imagen por ultrasonido deben realizarse para evaluar complicaciones relacionadas con los cálculos biliares. Aunque el manejo conservador es preferido durante el embarazo, si los síntomas son graves o se desarrollan complicaciones, la intervención quirúrgica con colecistectomía laparoscópica puede ser necesaria, idealmente durante el segundo trimestre cuando los riesgos quirúrgicos son más bajos [ 1 ]. La hospitalización permite un cuidado multidisciplinario que involucra a obstetras y cirujanos, monitoreo fetal continuo y una intervención rápida si la condición de la paciente empeora.
Algunos puntos clave a considerar en el manejo de la paciente incluyen:
- La evaluación cuidadosa del momento de la intervención quirúrgica, ya que la cirugía electiva se evita generalmente en el primer y tercer trimestre [ 1 ].
- La consideración de la colocación de un stent y la planificación de la litotripsia y la limpieza de piedras después del parto, si las piedras grandes están presentes en el conducto biliar [ 1 ].
- La importancia de minimizar la radiación durante la retrograde colangiopancreatografía endoscópica (ERCP), utilizando técnicas como la collimación, la fluoroscopia pulsada y la evitación de películas de punto [ 1 ].
En resumen, la hospitalización es crucial para el manejo adecuado de la paciente embarazada con cólico biliar, permitiendo un monitoreo cercano y una intervención oportuna en caso de complicaciones.
From the Research
Consideraciones para la hospitalización
- La decisión de hospitalizar a una paciente con cólico biliar y embarazo depende de varios factores, incluyendo la gravedad de los síntomas y la presencia de complicaciones 2, 3.
- Los estudios sugieren que el manejo médico es una opción viable para pacientes con cólico biliar leve, pero que la intervención quirúrgica o minimamente invasiva puede ser necesaria en casos más graves o en aquellos que no responden al tratamiento médico 2, 3, 4.
- La hospitalización puede ser necesaria para pacientes que requieren tratamiento intravenoso, manejo del dolor o intervención quirúrgica 2, 3.
Riesgos y beneficios de la hospitalización
- La hospitalización puede proporcionar un entorno seguro para el monitoreo y el tratamiento de la paciente, especialmente si se presentan complicaciones como la colecistitis aguda o la pancreatitis 2, 3.
- Sin embargo, la hospitalización también puede conllevar riesgos, como la exposición a infecciones nosocomiales y la separación de la familia 5.
- Los estudios sugieren que la intervención quirúrgica o minimamente invasiva puede ser segura y efectiva durante el embarazo, especialmente durante el segundo trimestre 2, 3, 4.
Alternativas al tratamiento hospitalario
- El tratamiento ambulatorio puede ser una opción para pacientes con cólico biliar leve que no requieren intervención quirúrgica o hospitalización 5.
- La monitorización en casa y el seguimiento regular con un médico pueden ser suficientes para pacientes con síntomas leves 5.
- Sin embargo, es importante destacar que la decisión de hospitalizar o no a una paciente con cólico biliar y embarazo debe ser tomada por un médico especialista, considerando las circunstancias individuales de cada caso 2, 3, 4.