From the Guidelines
El tratamiento de la hipertensión arterial resistente debe comenzar con la optimización del régimen actual, incluyendo la maximización de la terapia diurética y la adición de un antagonista del receptor mineralocorticoide como spironolactona. La hipertensión arterial resistente se define como una presión arterial en decúbito >140/90 mm Hg en pacientes manejados con tres o más medicamentos antihipertensivos a dosis óptimas (o máximamente toleradas) que incluyen un diurético 1. Es fundamental excluir causas de pseudorresistencia, como una técnica de medición de la presión arterial deficiente, el efecto de bata blanca, la falta de adherencia y las opciones subóptimas en la terapia antihipertensiva, así como los aumentos de presión arterial inducidos por sustancias 1.
Algunas consideraciones clave en el tratamiento de la hipertensión arterial resistente incluyen:
- La adición de spironolactona como cuarto agente en aquellos con potasio sérico <4.5 mmol/L y filtrado glomerular estimado (eGFR) >45 ml/min/1.73m² para alcanzar los objetivos de presión arterial 1.
- La consideración de la terapia con eplerenona en lugar de spironolactona, o la adición de un beta-bloqueante si no está ya indicado, y luego un medicamento antihipertensivo centralmente activo, un alfa-bloqueante o hidralazina, o un diurético ahorrador de potasio si spironolactona no es efectiva o no es tolerada 1.
- La importancia de las modificaciones del estilo de vida, incluyendo la restricción de sodio, la actividad física regular, la pérdida de peso si está por encima del peso, la limitación del consumo de alcohol y el seguimiento de la dieta DASH.
- La verificación de la adherencia a la medicación, ya que la falta de adherencia es una causa común de resistencia aparente.
En casos refractarios, la derivación a un especialista en hipertensión puede ser necesaria para considerar intervenciones basadas en dispositivos como la denervación renal, aunque estas siguen siendo investigacionales 1.
From the Research
Enfoque de Tratamiento
El tratamiento de la hipertensión arterial resistente a tratamiento implica varios enfoques, incluyendo:
- Cambios en el estilo de vida, como reducir la ingesta de sodio y alcohol, aumentar la actividad física regular, pérdida de peso y dejar de consumir sustancias que pueden interferir con el control de la presión arterial 2.
- Uso de medicamentos antihipertensivos, incluyendo bloqueadores de los receptores de mineralocorticoides, como la espironolactona, que han demostrado ser efectivos en el tratamiento de la hipertensión resistente 3, 2, 4.
- La dosis de espironolactona para la hipertensión resistente se encuentra entre 25 mg/d y 50 mg/d, y la eplerenona es una alternativa adecuada si la espironolactona no es tolerada debido a efectos secundarios sexuales 3.
- El uso combinado de espironolactona y dosis adecuadas de un diurético tiazídico o un agente similar a la tiazida, como la clorotalidona, maximiza la eficacia y reduce el riesgo de hiperkalemia inducida por espironolactona 3.
Medicamentos y Dosis
Los medicamentos utilizados para tratar la hipertensión resistente incluyen:
- Bloqueadores de los receptores de mineralocorticoides, como la espironolactona y la eplerenona 3, 2.
- Diuréticos, como la hidroclorotiazida y la clorotalidona 3, 2.
- Bloqueadores del sistema renina-angiotensina, como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) y los bloqueadores de los receptores de angiotensina 2.
- Bloqueadores de los canales de calcio, como los bloqueadores de los canales de calcio de acción lenta 2.
Monitoreo y Seguimiento
El monitoreo y seguimiento de la hipertensión resistente es crucial para ajustar el tratamiento y asegurarse de que la presión arterial esté bajo control. Esto incluye: