From the Guidelines
El manejo de brotes de hepatitis requiere un enfoque integral que se centre en la prevención y el tratamiento, con el objetivo principal de mejorar la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes. Para lograr esto, es fundamental entender las diferentes formas de hepatitis y sus respectivos tratamientos. La hepatitis B, por ejemplo, puede ser tratada con nucleós(t)ido análogos como entecavir, tenofovir disoproxil o tenofovir alafenamida, que han demostrado ser efectivos en la supresión a largo plazo de la replicación del virus 1.
Algunos de los puntos clave en el manejo de brotes de hepatitis incluyen:
- La vacunación como medida preventiva, especialmente para la hepatitis A y B.
- El uso de inmunoglobulina para proporcionar protección inmediata en casos de exposición.
- La identificación y tratamiento de individuos infectados con hepatitis C mediante antivirales de acción directa.
- La implementación de medidas de control de infección en centros de salud, como la esterilización adecuada de equipo y prácticas de inyección seguras.
- La educación pública sobre las rutas de transmisión, síntomas y prevención de la hepatitis.
Es importante destacar que el tratamiento debe ser personalizado según el tipo de hepatitis, la gravedad de la infección y las condiciones individuales del paciente. La monitorización regular de los pacientes con hepatitis crónica es crucial para detectar cualquier progresión de la enfermedad y para ajustar el tratamiento según sea necesario 1. Además, la prevención de la transmisión de la hepatitis a través de prácticas seguras, como el uso de agujas y jeringas esterilizadas, y la educación sobre el riesgo de transmisión a través de contacto sexual o compartición de artículos personales, son fundamentales para controlar la propagación de la enfermedad 1.
En resumen, el manejo efectivo de brotes de hepatitis requiere una estrategia multifacética que combine la prevención, el diagnóstico temprano, el tratamiento adecuado y la educación para mejorar los resultados de salud y reducir la morbilidad y la mortalidad asociadas con esta enfermedad.
From the FDA Drug Label
Hepatitis B virus (HBV) reactivation has been reported in HCV/HBV coinfected patients who were undergoing or had completed treatment with HCV direct acting antivirals, and who were not receiving HBV antiviral therapy. Test all patients for evidence of current or prior HBV infection by measuring HBsAg and anti-HBc before initiating HCV treatment with ledipasvir and sofosbuvir In patients with serologic evidence of HBV infection, monitor for clinical and laboratory signs of hepatitis flare or HBV reactivation during HCV treatment with ledipasvir and sofosbuvir and during post-treatment follow-up. Initiate appropriate patient management for HBV infection as clinically indicated.
Opciones de manejo y tratamiento para brotes de hepatitis:
- Se debe probar a todos los pacientes en busca de evidencia de infección actual o previa por el virus de la hepatitis B (HBV) antes de iniciar el tratamiento con ledipasvir y sofosbuvir.
- Los pacientes con evidencia serológica de infección por HBV deben ser monitoreados en busca de signos clínicos y de laboratorio de flare o reactivación de la hepatitis durante el tratamiento con ledipasvir y sofosbuvir y durante el seguimiento posterior al tratamiento.
- Se debe iniciar el manejo adecuado del paciente para la infección por HBV según las indicaciones clínicas. 2
From the Research
Opciones de manejo y tratamiento para brotes de hepatitis
- La vacunación es una herramienta efectiva para controlar y prevenir la hepatitis A y B, como se menciona en 3 y 4.
- La hepatitis B es una de las infecciones más comunes en el mundo y puede causar cirrosis y carcinoma hepatocelular, por lo que la vacunación es fundamental para prevenir estas complicaciones 3, 4.
- La vacuna contra la hepatitis B ha demostrado ser segura y efectiva, y su implementación ha reducido significativamente la tasa de portadores de la infección y la morbilidad y mortalidad relacionadas con la hepatitis B 4.
- El tratamiento con antivirales puede reducir el riesgo de enfermedad hepática y el desarrollo de carcinoma hepatocelular, y incluso revertir la fibrosis hepática en pacientes con infección crónica por hepatitis B 5.
- La monitorización de los niveles de antígeno de superficie de la hepatitis B (HBsAg) puede ayudar a predecir la respuesta al tratamiento, particularmente con interferón pegilado 5.
- Los pacientes con hepatitis B crónica que están bajo terapia antiviral siguen estando en riesgo de desarrollar carcinoma hepatocelular, por lo que es importante continuar con la vigilancia incluso si se ha logrado la remisión virológica 6.
- La cooperación entre las autoridades de salud, los médicos y los medios de comunicación es fundamental para controlar y prevenir los brotes de hepatitis, como se ilustra en el caso de un brote de hepatitis A en Missouri en 1987 7.