From the Guidelines
Sí, se puede volver a abrir una gastrostomía cerrada para administrar medicación anticonvulsivante en pacientes con epilepsia y patología biliar sospechosa. Esto se debe a que la mayoría de los medicamentos anticonvulsivantes pueden ser administrados a través de una gastrostomía, siempre y cuando se sigan las guías adecuadas para su administración [ 1 ].
Algunos de los medicamentos anticonvulsivantes más comunes que se pueden administrar por esta vía incluyen levetiracetam (Keppra), valproato, fenitoína, carbamazepina y lamotrigina, los cuales están disponibles en formulaciones líquidas o pueden ser triturados y suspendidos [ 1 ].
Es importante tener en cuenta que, al administrar medicamentos a través de una gastrostomía reabierta, se debe lavar el tubo con 15-30 mL de agua antes y después de la administración de la medicación para evitar obstrucciones. La presencia de patología biliar sospechosa generalmente no contraindica la colocación o reapertura de una gastrostomía, aunque se debe realizar un seguimiento cuidadoso para detectar signos de infección o peritonitis.
Esta ruta es particularmente valiosa para pacientes con dificultades para tragar o aquellos que no pueden tomar medicamentos orales de manera fiable, lo que garantiza la entrega consistente de anticonvulsivantes para mantener niveles terapéuticos y prevenir convulsiones de ruptura.
Entre los medicamentos anticonvulsivantes, el levetiracetam (Keppra) se destaca por su facilidad de administración y su perfil de seguridad, pudiendo ser cargado con una dosis oral de 1,500 mg [ 1 ].
En resumen, la reapertura de una gastrostomía cerrada para la administración de medicamentos anticonvulsivantes es una opción viable y segura en pacientes con epilepsia y patología biliar sospechosa, siempre y cuando se sigan las guías adecuadas para su administración y se realice un seguimiento cuidadoso del paciente.
From the Research
Administración de Medicación Anticonvulsivante
- La paciente presenta antecedentes de epilepsia y requiere medicación anticonvulsivante para controlar sus convulsiones 2.
- La gastrostomía es una vía alternativa para la administración de medicamentos cuando la vía oral no es posible 3.
- Sin embargo, no hay evidencia directa que sugiera que una gastrostomía cerrada pueda ser reabierta para administrar medicación anticonvulsivante.
Consideraciones Clínicas
- La paciente tiene una traqueostomía y una gastrostomía, lo que indica que requiere cuidados intensivos y monitorización constante 4.
- La administración de medicación anticonvulsivante es crucial para prevenir convulsiones y asegurar la estabilidad clínica de la paciente 5.
- La decisión de reabrir una gastrostomía cerrada debe ser tomada por un equipo de profesionales de la salud experimentados, considerando los riesgos y beneficios potenciales para la paciente.
Alternativas para la Administración de Medicación
- La administración de medicación anticonvulsivante puede ser posible a través de la vía intravenosa o intramuscular, dependiendo de la situación clínica de la paciente 6.
- Es importante considerar las opciones disponibles y elegir la vía de administración más segura y efectiva para la paciente.