From the Research
La adenitis mesentérica sin colitis ni ileitis generalmente se trata con cuidados de apoyo, ya que es usualmente autolimitada. El tratamiento se centra en el manejo de los síntomas, principalmente con el control del dolor utilizando acetaminofén (10-15 mg/kg/dosis cada 4-6 horas, sin exceder 75 mg/kg/día o 4000 mg/día) o AINE como ibuprofeno (10 mg/kg/dosis cada 6-8 horas con alimentos, máximo 40 mg/kg/día). El descanso, la hidratación adecuada y la aplicación de calor en el abdomen pueden proporcionar un mayor confort. La mayoría de los casos se resuelven dentro de 1-4 semanas sin intervención específica. Los antibióticos generalmente no se recomiendan a menos que haya evidencia de infección bacteriana. Si los síntomas persisten más de 4 semanas, empeoran significativamente o si la fiebre excede los 102°F (39°C), es necesaria una reevaluación médica para descartar otras condiciones. Este enfoque conservador es adecuado porque la adenitis mesentérica a menudo es de origen viral, causando inflamación de los ganglios linfáticos mesentéricos que se resuelve a medida que se aclara la infección subyacente 1.
Algunos estudios han evaluado el uso de antibióticos en casos de infecciones intraabdominales complicadas, como la adenitis mesentérica. Por ejemplo, un estudio publicado en el año 2018 encontró que la combinación de ceftriaxone y metronidazol es adecuada como tratamiento empírico para pacientes con infecciones intraabdominales complicadas secundarias a apendicitis y colecistitis 2. Sin embargo, en el contexto de la adenitis mesentérica sin colitis ni ileitis, el enfoque de tratamiento debe ser conservador y centrado en el manejo de los síntomas, a menos que haya evidencia clara de infección bacteriana.
Es importante destacar que la adenitis mesentérica puede ser causada por una variedad de agentes patógenos, incluyendo bacterias, virus y otros microorganismos. Por lo tanto, es fundamental realizar una evaluación cuidadosa y precisa del paciente para determinar la causa subyacente de la adenitis mesentérica y desarrollar un plan de tratamiento adecuado. En general, el tratamiento debe ser individualizado y basado en las necesidades específicas del paciente, y debe incluir un enfoque multidisciplinario que involucre a profesionales de la salud de diversas especialidades.