From the Guidelines
El uso de morfina es recomendado para el manejo de la disnea a dosis bajas, generalmente iniciando con 2,5-5 mg por vía oral cada 4 horas según sea necesario o 1-2 mg por vía intravenosa para casos más graves. La evidencia muestra que la morfina tiene un efecto valioso en la disnea en enfermedades pulmonares avanzadas, con una diferencia media estandarizada de -0,31 [IC, -0,50 a -0,13] 1. Es importante tener en cuenta que, aunque la depresión respiratoria es una preocupación, los estudios muestran que cuando se utiliza adecuadamente en pacientes disneicos, la morfina rara vez causa compromiso respiratorio clínicamente significativo, ya que el alivio de la disnea a menudo mejora la mecánica respiratoria. Algunos puntos clave a considerar son:
- La dosis inicial debe ser baja y titulada gradualmente, aumentando en un 25-50% si el alivio es inadecuado después de 1-2 dosis.
- La monitorización cercana es esencial, particularmente en pacientes que no han recibido opioides previamente y aquellos con condiciones respiratorias subyacentes.
- Los pacientes deben ser evaluados para respuesta dentro de 30 minutos de la administración intravenosa o 60 minutos de la dosis oral.
- Los efectos secundarios comunes incluyen estreñimiento, náuseas y sedación, por lo que pueden ser necesarios ablandadores de heces y antieméticos profilácticos. La morfina actúa reduciendo la respuesta respiratoria, disminuyendo el consumo de oxígeno y embotando la percepción de la falta de aliento en el sistema nervioso central, lo que la hace efectiva incluso cuando la disnea persiste a pesar del tratamiento óptimo de la condición subyacente 1.
From the FDA Drug Label
Monitor patients closely for respiratory depression, especially within the first 24 to 72 hours of initiating therapy and following dosage increases with morphine sulfate and adjust the dosage accordingly [see Warnings and Precautions (5.3)] La aproximación recomendada para manejar la disnea con morfina, considerando la posible depresión respiratoria, es monitorear de cerca a los pacientes para detectar signos de depresión respiratoria, especialmente dentro de las primeras 24 a 72 horas de iniciar la terapia y después de aumentar la dosis con morfina sulfato, y ajustar la dosis según sea necesario 2.
- Es importante iniciar con dosis bajas y titular individualmente para minimizar el riesgo de depresión respiratoria.
- Se debe evaluar continuamente a los pacientes que reciben morfina sulfato para asegurarse de que el control del dolor se mantenga y minimizar los efectos adversos.
From the Research
Enfoque recomendado para el manejo de la disnea con morfina
La disnea es un síntoma común y severo en pacientes con insuficiencia respiratoria aguda, y se ha demostrado que la morfina puede ser beneficiosa para aliviarla 3. Sin embargo, es importante considerar el riesgo de depresión respiratoria asociada con el uso de morfina.
Consideraciones para el uso de morfina
- La morfina puede inducir depresión respiratoria a través de la activación de receptores μ-opioides en el sistema nervioso central 4.
- La depresión respiratoria inducida por opioides es potencialmente fatal, pero puede ser revertida con naloxona, un antagonista de receptores opioides 5, 4.
- La dosis y la velocidad de administración de la morfina pueden influir en el riesgo de depresión respiratoria 6.
Dosis y administración de morfina
- Un estudio sugiere que una dosis de 2 mg de morfina tiene un perfil de seguridad tolerable en pacientes con enfermedad pulmonar intersticial y disnea 6.
- Otro estudio encontró que la administración de morfina en dosis bajas y titradas puede ser segura y efectiva para aliviar la disnea en pacientes con insuficiencia respiratoria aguda 3.