From the Research
La Lenalidomida puede causar varias lesiones cutáneas, incluyendo erupciones cutáneas, prurito, sequedad cutánea y exfoliación cutánea, así como reacciones más graves como el síndrome de Stevens-Johnson y la necrolisis epidérmica tóxica. Estas reacciones cutáneas pueden ocurrir en cualquier momento durante el tratamiento con Lenalidomida, pero suelen desarrollarse dentro de las primeras semanas. Algunas de las lesiones cutáneas que puede causar la Lenalidomida incluyen:
- Erupciones cutáneas, que pueden aparecer como manchas rojas, planas o elevadas en la piel, a menudo en el tronco, la espalda, los brazos y las piernas.
- Prurito (picazón), sequedad cutánea y exfoliación cutánea.
- Síndrome de Stevens-Johnson y necrolisis epidérmica tóxica, que son reacciones cutáneas graves y potencialmente mortales.
- Reacción con eosinofilia y síntomas sistémicos (DRESS), que es una reacción cutánea grave y potencialmente mortal. Es importante que los pacientes informen a su proveedor de atención médica sobre cualquier cambio en la piel, ya que algunas reacciones pueden requerir ajuste de dosis, suspensión temporal o cesación permanente de la Lenalidomida, según la gravedad 1, 2. La Lenalidomida también puede causar hiperpigmentación cutánea en algunos pacientes. El mecanismo detrás de estas reacciones cutáneas implica los efectos inmunomoduladores de la droga, que pueden desencadenar respuestas inflamatorias en la piel. Los corticoides tópicos o los antihistamínicos pueden ayudar a manejar las reacciones cutáneas leves a moderadas mientras se continúa el tratamiento 1.