From the Guidelines
El manejo de la cetoacidosis diabética euglicémica (euDKA) sigue principios similares a los de la DKA tradicional, pero con modificaciones importantes, y debe priorizar la restauración del volumen circulatorio, la resolución de la cetoacidosis y la corrección del desequilibrio electrolítico y la acidosis, según lo recomendado en la guía de cuidado de la diabetes en el hospital de 2024 1. La euDKA requiere un enfoque individualizado basado en una evaluación clínica y de laboratorio cuidadosa, ya que puede presentarse con variabilidad en la glucemia, desde euglicemia hasta hiperglicemia severa, y con diferentes grados de acidosis y deshidratación 1. Algunos puntos clave en el manejo de la euDKA incluyen:
- Administrar fluidos intravenosos, típicamente solución salina normal al 0,9% a 15-20 mL/kg/hora inicialmente, y ajustar según el estado hemodinámico.
- Iniciar la terapia con insulina, que es esencial para resolver la cetoacidosis, con un bolo de insulina intravenosa de 0,1 unidades/kg seguido de una infusión continua a 0,1 unidades/kg/hora.
- Reemplazar electrolitos, particularmente potasio, para mantener los niveles séricos entre 4-5 mEq/L.
- Descontinuar cualquier medicamento que pueda estar contribuyendo a la euDKA, como los inhibidores de SGLT2.
- Monitorear electrolitos, glucosa y brecha aniónica cada 2-4 horas y continuar la infusión de insulina hasta que se resuelva la cetoacidosis, incluso si los niveles de glucosa son normales o bajos. Es importante tener en cuenta que la euDKA puede ser causada por varios factores, incluyendo el uso de inhibidores de SGLT2, ayuno, consumo de alcohol, embarazo o ingesta reducida de carbohidratos, y que el manejo debe ser personalizado según las necesidades individuales del paciente 1.
From the Research
Manejo de la Cetoacidosis Diabética Euglicémica
La cetoacidosis diabética euglicémica es una complicación rara de la diabetes mellitus caracterizada por acidosis metabólica, cetosis y niveles de glucosa en sangre < 250 mg/dL. A continuación, se presentan los puntos clave para su manejo:
- Diagnóstico: El diagnóstico se basa en la presencia de acidosis metabólica, cetosis y niveles de glucosa en sangre normales o ligeramente elevados 2, 3.
- Tratamiento: El tratamiento implica la reemplazación de fluidos y electrolitos, la administración de insulina y el tratamiento de las causas precipitantes 4, 5.
- Administración de insulina: La insulina se administra por vía intravenosa, y se puede retrasar su administración hasta que los niveles de glucosa en sangre aumenten por encima de 250 mg/dL 2.
- Reemplazación de fluidos y electrolitos: La reemplazación de fluidos y electrolitos es crucial para corregir la deshidratación y las alteraciones electrolíticas 4, 5.
- Consideraciones especiales: En pacientes con niveles de potasio plasmático relativamente bajos, se puede retrasar la administración de insulina y administrar cloruro de potasio intravenoso para evitar la hipocalemia 6.
- Uso de bicarbonato de sodio: El uso de bicarbonato de sodio debe individualizarse y considerarse en pacientes con acidemia moderadamente severa (pH < 7,20 y nivel de bicarbonato plasmático < 12 mmol/L) que están en riesgo de empeorar la acidemia, particularmente si están hemodinámicamente inestables 6.