From the Guidelines
Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y los antagonistas de los receptores de angiotensina (ARB) son medicamentos antihipertensivos efectivos para adultos mayores, pero deben iniciarse con dosis bajas y titración gradual. Comience con la mitad de la dosis habitual para adultos (por ejemplo, lisinopril 2,5-5 mg diarios, losartán 25 mg diarios) y aumente lentamente cada 2-4 semanas según la respuesta de la presión arterial y la tolerabilidad. Monitoree la función renal y los electrolitos (particularmente el potasio) antes de la iniciación, 1-2 semanas después de iniciar la terapia y después de cada aumento de dosis. Los pacientes ancianos son más susceptibles a la hipotensión ortostática, por lo que mida la presión arterial en posiciones sentada y de pie. Vigile los efectos adversos, incluyendo mareo, hipotensión, hiperpotasemia y lesión renal aguda. Estos medicamentos son particularmente beneficiosos en pacientes ancianos con comorbilidades como insuficiencia cardíaca, diabetes o enfermedad renal crónica. Sin embargo, tenga cuidado en aquellos con deterioro renal avanzado (TFG <30 ml/min) y evite en estenosis bilateral de la arteria renal 1.
Algunos de los efectos adversos asociados con estos medicamentos incluyen tos, hipercaliemia, mareo, hipotensión y lesión renal aguda. Es fundamental monitorear la función renal y los electrolitos antes de iniciar la terapia y después de cada aumento de dosis. La "estrategia de inicio lento y aumento gradual" es esencial porque los cambios relacionados con la edad en la farmacocinética y la farmacodinamia hacen que los pacientes ancianos sean más sensibles a estos medicamentos, lo que les permite beneficiarse de los efectos cardio- y renoprotectores de estas clases de medicamentos.
Es importante tener en cuenta que la elección del medicamento y la intensidad del control de la presión arterial deben basarse en una discusión periódica de los beneficios y los riesgos con el paciente, considerando su edad, comorbilidades y expectativa de vida 1. La monitorización cuidadosa de la presión arterial y los efectos adversos es crucial para evitar complicaciones y asegurar un tratamiento seguro y eficaz.
En resumen, los IECA y los ARB son opciones terapéuticas efectivas para el manejo de la hipertensión en adultos mayores, siempre y cuando se inicien con dosis bajas y se titren gradualmente, monitoreando cuidadosamente la presión arterial, la función renal y los electrolitos. La elección del medicamento y la intensidad del control de la presión arterial deben basarse en una evaluación individualizada y una discusión periódica con el paciente.
From the FDA Drug Label
Of the total number of patients receiving losartan in controlled clinical studies for hypertension, 391 patients (19%) were 65 years and over, while 37 patients (2%) were 75 years and over. In a controlled clinical study for renal protection in type 2 diabetic patients with proteinuria, 248 patients (33%) were 65 years and over In a controlled clinical study for the reduction in the combined risk of cardiovascular death, stroke and myocardial infarction in hypertensive patients with left ventricular hypertrophy, 2857 patients (62%) were 65 years and over, while 808 patients (18%) were 75 years and over No overall differences in effectiveness or safety were observed between these patients and younger patients, but greater sensitivity of some older individuals cannot be ruled out.
No se puede establecer una tabla comparativa directa para el uso de inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) o antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARA II) en adultos mayores para el manejo de la presión arterial, ya que la etiqueta del medicamento no proporciona esta información de manera explícita. Sin embargo, se menciona que no se observaron diferencias generales en eficacia o seguridad entre pacientes mayores y más jóvenes, pero no se puede descartar una mayor sensibilidad de algunos individuos mayores. 2
From the Research
Enfoque para el uso de inhibidores de la ECA o ARBs en adultos mayores para el manejo de la presión arterial
- Los inhibidores de la ECA y los ARBs son recomendados para pacientes con enfermedad renal crónica porque pueden ralentizar la progresión de la enfermedad 3.
- La evidencia sugiere que los ARBs pueden mejorar los resultados clínicos en pacientes ancianos con hipertensión, similar o incluso mejor que otros agentes que reducen la presión arterial 4.
- Los inhibidores de la ECA son efectivos en el tratamiento de la hipertensión y la insuficiencia cardíaca, y son bien tolerados en pacientes ancianos 5.
- Un estudio encontró que los bloqueadores de calcio y los diuréticos son más efectivos que los inhibidores de la ECA y los beta-bloqueantes en la reducción de la presión arterial sistólica en pacientes ancianos 6.
- Es importante tener en cuenta los efectos adversos de los inhibidores de la ECA y los ARBs, como la disminución de la función renal y la hiperkalemia, y manejarlos adecuadamente 7.
Consideraciones para la selección de inhibidores de la ECA o ARBs en adultos mayores
- La edad avanzada es un factor importante a considerar al seleccionar un inhibidor de la ECA o un ARB, ya que los pacientes ancianos pueden tener una mayor sensibilidad a los efectos de estos medicamentos 3.
- Los pacientes ancianos con enfermedad renal crónica pueden requerir una dosis ajustada de inhibidores de la ECA o ARBs para minimizar el riesgo de efectos adversos 7.
- Es importante evaluar la función renal y los niveles de potasio antes de iniciar el tratamiento con inhibidores de la ECA o ARBs en pacientes ancianos 7.
Tabla comparativa de inhibidores de la ECA y ARBs en adultos mayores
- No hay una tabla comparativa específica disponible en la evidencia proporcionada, pero se pueden resumir las siguientes características:
- Inhibidores de la ECA: efectivos en el tratamiento de la hipertensión y la insuficiencia cardíaca, bien tolerados en pacientes ancianos 5.
- ARBs: pueden mejorar los resultados clínicos en pacientes ancianos con hipertensión, similares o incluso mejores que otros agentes que reducen la presión arterial 4.
- Bloqueadores de calcio: más efectivos que los inhibidores de la ECA y los beta-bloqueantes en la reducción de la presión arterial sistólica en pacientes ancianos 6.
- Diuréticos: más efectivos que los inhibidores de la ECA y los beta-bloqueantes en la reducción de la presión arterial sistólica en pacientes ancianos 6.