From the Guidelines
Un déficit neurológico focal es un problema con la función nerviosa que afecta a un área específica del cuerpo o a una función particular controlada por el cerebro o el sistema nervioso. Estos déficits ocurren cuando hay daño a una parte específica del cerebro, médula espinal o nervios periféricos. Ejemplos comunes incluyen debilidad o parálisis en un lado del cuerpo (hemiparesia), entumecimiento en un área específica, pérdida de visión en parte del campo visual, dificultad para hablar (afasia) o problemas con la coordinación en ciertas extremidades. Los déficits focales difieren de los problemas neurológicos generalizados, que afectan todo el cerebro. Son hallazgos clínicos importantes porque ayudan a los médicos a localizar el sitio del daño en el sistema nervioso. Por ejemplo, la debilidad en el lado derecho del cuerpo suele indicar un problema en el hemisferio izquierdo del cerebro. Los déficits focales pueden resultar de varias condiciones, incluyendo accidente cerebrovascular, tumores, trauma, esclerosis múltiple o infecciones que afectan el sistema nervioso. El reconocimiento oportuno de estos déficits es crucial para el diagnóstico y tratamiento oportuno de la causa subyacente, ya que la intervención temprana a menudo conduce a mejores resultados y puede prevenir daños permanentes 1.
Algunas de las condiciones que pueden causar déficits neurológicos focales incluyen:
- Accidente cerebrovascular debido a oclusiones de grandes vasos (LVO), que es una causa significativa de muerte y discapacidad 1
- Trombosis venosa cerebral, que puede causar síntomas como cefalea, aumento de la presión intracraneal y papiledema 1
- Lesiones en el cerebro o la médula espinal debido a trauma o tumores
Es importante destacar que la localización y el tipo de déficit neurológico focal pueden variar dependiendo de la condición subyacente y del área del cerebro o la médula espinal afectada. Por lo tanto, es fundamental realizar un diagnóstico y tratamiento oportunos para prevenir daños permanentes y mejorar los resultados en pacientes con déficits neurológicos focales. La clasificación de los déficits neurológicos también es importante, como se describe en la literatura, donde se categorizan en diferentes tipos, como el NeuroARC Type 1, que incluye la lesión cerebral overt y el accidente cerebrovascular 1.
En resumen, el déficit neurológico focal es un hallazgo clínico importante que requiere un diagnóstico y tratamiento oportunos para prevenir daños permanentes y mejorar los resultados en pacientes con diversas condiciones neurológicas. La comprensión de las causas y la clasificación de los déficits neurológicos focales es fundamental para proporcionar una atención médica efectiva.
From the Research
Definición de déficit neurológico focal
Un déficit neurológico focal se define como la expresión clínica de una anormalidad estructural o funcional, transitoria o permanente, que puede ser atribuida a una región cerebral particular 2. Esto puede incluir una variedad de síntomas y signos, dependiendo de la ubicación y la naturaleza de la anormalidad subyacente.
Causas y mecanismos
Las causas de los déficits neurológicos focales pueden ser diversas, incluyendo:
- Accidentes cerebrovasculares, como infartos o hemorragias 3, 4
- Infecciones, como endocarditis infecciosa 5
- Tumores cerebrales
- Lesiones traumáticas
- Enfermedades degenerativas, como la esclerosis múltiple
Presentación clínica
La presentación clínica de un déficit neurológico focal puede variar ampliamente, dependiendo de la ubicación y la gravedad de la anormalidad subyacente. Algunos ejemplos de déficits neurológicos focales incluyen:
- Déficits motoras, como debilidad o parálisis de un miembro 4
- Déficits sensoriales, como pérdida de sensación o dolor en un área específica
- Déficits cognitivos, como dificultades con la memoria o el lenguaje
- Déficits visuales, como pérdida de visión en un ojo o en un campo visual
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico de un déficit neurológico focal generalmente implica una combinación de evaluaciones clínicas, pruebas de imagen (como resonancia magnética o tomografía computarizada) y pruebas de laboratorio 6. El tratamiento dependerá de la causa subyacente y puede incluir medicamentos, terapias de rehabilitación o intervenciones quirúrgicas. En algunos casos, el tratamiento puede ser dirigido a aliviar los síntomas y mejorar la función, en lugar de curar la condición subyacente.