From the Research
No se debe retrasar la reposición de potasio en un paciente anurico con hipokalemia, pero debe iniciarse con precaución y monitoreo cuidadoso. La anuria implica que el riñón no está eliminando orina, lo que significa que el potasio se acumulará en la sangre, aumentando el riesgo de hiperkalemia 1. Sin embargo, la hipokalemia no tratada puede llevar a arritmias cardíacas graves, debilidad muscular y otras complicaciones 2.
Al iniciar la reposición de potasio, se debe comenzar con una dosis reducida de cloruro de potasio intravenoso, de 10-20 mEq durante 2-4 horas, en lugar de las dosis estándar de 20-40 mEq 3. Es importante utilizar acceso venoso central para concentraciones superiores a 10 mEq/L para evitar la irritación de las venas periféricas. Los niveles de potasio sérico deben monitorearse cada 4-6 horas durante la terapia de reemplazo.
El objetivo es alcanzar un nivel de potasio sérico de 4,0-4,5 mEq/L. Una vez que el paciente esté estabilizado, se debe considerar la consulta con nefrología respecto a la diálisis, que puede ser necesaria tanto para la eliminación de potasio como para el manejo de la insuficiencia renal subyacente que causa la anuria 4.
Es crucial tener en cuenta que la reposición de potasio debe ser individualizada y basada en la situación clínica específica del paciente, considerando factores como la gravedad de la hipokalemia, la presencia de síntomas y la función renal residual 5. La monitorización cuidadosa y las ajustes de dosis son fundamentales para evitar complicaciones y asegurar el mejor resultado posible para el paciente.