From the Guidelines
Para pacientes con función renal deteriorada que se someten a una tomografía computarizada (TC) con contraste, se recomienda un procedimiento de lavado con hidratación para reducir el riesgo de nefropatía inducida por contraste. La hidratación con solución salina isotónica (cloruro de sodio al 0.9%) es el método más recomendado, según las guías más recientes como las publicadas en el European Heart Journal 1. El protocolo estándar implica hidratación intravenosa a una velocidad de 1-1,5 mL/kg/hora durante 6-12 horas antes y 4-12 horas después de la administración del contraste. Para casos urgentes donde este cronograma no es factible, se puede utilizar un protocolo más rápido: 3 mL/kg/hora durante 1 hora antes del contraste y 1-1,5 mL/kg/hora durante 4-6 horas después. La hidratación oral puede considerarse para pacientes ambulatorios con deterioro renal leve, con recomendaciones de beber 500 mL de agua antes del procedimiento y 2500 mL en las 24 horas siguientes. La N-acetilcisteína (NAC) puede agregarse a 600-1200 mg oralmente dos veces al día, el día antes y el día del procedimiento, aunque la evidencia sobre su eficacia es mixta. Este protocolo de hidratación funciona diluyendo el medio de contraste en el lumen tubular, reduciendo la toxicidad directa a las células tubulares renales y promoviendo una eliminación más rápida del contraste de los riñones, minimizando así los efectos nefrotóxicos potenciales en riñones ya comprometidos. Es importante tener en cuenta que las guías más recientes y de mayor calidad, como las de 1, enfatizan la importancia de la hidratación y el uso de medios de contraste de baja osmolalidad para prevenir la nefropatía inducida por contraste en pacientes con función renal deteriorada. Algunos estudios sugieren que la administración de NAC puede ser beneficiosa, pero la evidencia no es concluyente, como se menciona en 1. En resumen, la hidratación con solución salina isotónica es el método más recomendado para prevenir la nefropatía inducida por contraste en pacientes con función renal deteriorada que se someten a una TC con contraste, según las guías más recientes y de mayor calidad.
Algunos puntos clave a considerar incluyen:
- La importancia de la hidratación adecuada antes y después del procedimiento.
- El uso de medios de contraste de baja osmolalidad.
- La consideración de la administración de NAC, aunque la evidencia sobre su eficacia es mixta.
- La necesidad de individualizar el protocolo de hidratación según la condición renal del paciente y la urgencia del procedimiento. Es fundamental seguir las recomendaciones más recientes y de mayor calidad, como las publicadas en el European Heart Journal 1, para garantizar la mejor práctica clínica y minimizar los riesgos asociados con la nefropatía inducida por contraste.
From the Research
Lavado con suelo antes de un TAC con contraste
El lavado con suelo, también conocido como hidratación, es un procedimiento recomendado antes de un TAC con contraste para pacientes con insuficiencia renal. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre este tema:
- La hidratación es fundamental para prevenir la nefropatía inducida por contraste (NIC) en pacientes con insuficiencia renal 2.
- La administración de aceticisteína, un medicamento que se cree que puede ayudar a prevenir la NIC, se ha estudiado en varios ensayos clínicos. Sin embargo, los resultados han sido inconsistentes, y algunos estudios han encontrado que no es efectiva para prevenir la NIC en pacientes que reciben contraste isosmolar 3.
- La hidratación con solución salina es una medida efectiva para prevenir la NIC en pacientes con insuficiencia renal 2, 4.
- La incidencia de NIC en pacientes con insuficiencia renal que reciben contraste para un TAC es relativamente baja, alrededor del 6% 5.
- Es importante tener en cuenta que la NIC puede ocurrir incluso en pacientes que reciben hidratación y aceticisteína, por lo que es fundamental monitorear la función renal después del procedimiento 2, 5.
Medidas de prevención
Algunas medidas de prevención que se pueden tomar para reducir el riesgo de NIC en pacientes con insuficiencia renal incluyen: