From the Guidelines
La comparación entre los estudios ATACH II y INTERACT muestra que, aunque ambos evaluaron diferentes objetivos de presión arterial para el manejo de la hemorragia cerebral, los resultados sugieren que la reducción intensiva de la presión arterial es segura pero no mejora significativamente los resultados funcionales en comparación con el tratamiento estándar. Sin embargo, el estudio INTERACT2 mostró una tendencia hacia mejores resultados con el tratamiento intensivo. Estos hallazgos han llevado a las guías actuales a recomendar generalmente mantener la presión arterial sistólica por debajo de 140-160 mmHg en la fase aguda de la hemorragia cerebral, según se menciona en las guías de 2024 de la ESC para el manejo de la presión arterial elevada y la hipertensión 1.
Algunos de los puntos clave de comparación entre los estudios incluyen:
- El estudio ATACH II comparó la reducción intensiva de la presión arterial con un objetivo de 110-139 mmHg versus el tratamiento estándar con un objetivo de 140-179 mmHg dentro de las 4,5 horas del inicio de los síntomas.
- El estudio INTERACT2 comparó el tratamiento intensivo con un objetivo de presión arterial sistólica por debajo de 140 mmHg dentro de la primera hora versus el tratamiento recomendado por las guías con un objetivo por debajo de 180 mmHg.
- Ambos estudios encontraron que la reducción intensiva de la presión arterial es segura pero no mejora significativamente los resultados funcionales en comparación con el tratamiento estándar, aunque el estudio INTERACT2 mostró una tendencia hacia mejores resultados con el tratamiento intensivo.
- Las guías actuales recomiendan mantener la presión arterial sistólica por debajo de 140-160 mmHg en la fase aguda de la hemorragia cerebral para prevenir la expansión del hematoma y mejorar los resultados funcionales, como se menciona en las guías de 2024 de la ESC para el manejo de la presión arterial elevada y la hipertensión 1.
En cuanto a la elección de medicamentos para el control de la presión arterial en la hemorragia cerebral, se sugiere el uso de labetalol, nicardipina o clevidipina por vía intravenosa, con titración cuidadosa para evitar la reducción excesiva de la presión arterial, según se menciona en las guías de 2024 de la ESC para el manejo de la presión arterial elevada y la hipertensión 1.
En resumen, la reducción intensiva de la presión arterial en la hemorragia cerebral es segura y puede tener beneficios en la prevención de la expansión del hematoma y la mejora de los resultados funcionales, siempre y cuando se realice de manera cuidadosa y dentro de los objetivos de presión arterial recomendados por las guías actuales 1.
From the Research
Comparación entre los estudios ATACH II y INTERACT
La comparación entre los estudios ATACH II (Antihypertensive Treatment of Acute Cerebral Hemorrhage II) y INTERACT (Intensive Blood Pressure Reduction in Acute Cerebral Hemorrhage Trial) se centra en la gestión de la presión arterial en pacientes con hemorragia cerebral intraparenquimal. A continuación, se presentan los puntos clave de comparación:
- Objetivos de presión arterial:
- El estudio ATACH II 2 evaluó la reducción intensiva de la presión arterial a un objetivo de 110-139 mmHg en comparación con un objetivo estándar de 140-179 mmHg.
- El estudio INTERACT 3 demostró que la reducción temprana y intensiva de la presión arterial a un objetivo de <140 mmHg dentro de la primera hora y mantenido durante 7 días mejoraba los resultados funcionales sin causar daño.
- Resultados:
- ATACH II 2 no encontró una diferencia significativa en la tasa de muerte o discapacidad entre el grupo de tratamiento intensivo y el grupo de tratamiento estándar.
- INTERACT 3 sugirió que una mayor y más rápida reducción de la presión arterial podría mejorar los resultados al limitar el crecimiento del hematoma.
- Seguridad y tolerabilidad:
- Ambos estudios indican que la reducción intensiva de la presión arterial es generalmente segura en pacientes con hemorragia cerebral intraparenquimal, aunque ATACH II 2 reportó una tasa significativamente más alta de eventos adversos renales en el grupo de tratamiento intensivo.
- Recomendaciones:
- La evidencia sugiere que la reducción de la presión arterial a un objetivo de aproximadamente 140 mmHg es beneficiosa en la hemorragia cerebral intraparenquimal 4, y que este objetivo debería ser alcanzado de manera temprana y mantenida durante un período adecuado.
- La elección del agente y la duración del tratamiento deben considerar las características individuales del paciente y las guías clínicas actuales.
Consideraciones adicionales
- La importancia de la reducción temprana y controlada de la presión arterial en la hemorragia cerebral intraparenquimal se destaca en varios estudios 5, 6, resaltando la necesidad de protocolos de tratamiento claros y efectivos.
- La búsqueda de un equilibrio entre la reducción de la presión arterial y la minimización de los riesgos asociados, como los eventos adversos renales, es crucial en el manejo de estos pacientes.