From the Guidelines
Los objetivos de presión arterial para los pacientes que se someten a trombectomía por accidente cerebrovascular isquémico generalmente recomiendan mantener la presión arterial sistólica (PAS) por debajo de 180 mmHg antes de la reperfusión y por debajo de 180-185 mmHg después del procedimiento. Durante el procedimiento en sí, algunos especialistas apuntan a objetivos ligeramente más bajos de 140-160 mmHg sistólicos para equilibrar los riesgos de transformación hemorrágica con la perfusión cerebral adecuada. Para los pacientes con reperfusión exitosa, un objetivo más agresivo de PAS <140-160 mmHg puede ser apropiado en las primeras 24 horas después del procedimiento para reducir el riesgo de lesión de reperfusión y transformación hemorrágica. La gestión de la presión arterial generalmente implica agentes intravenosos como labetalol (10-20 mg de bolos), nicardipina (5-15 mg/h) o clevidipina (1-21 mg/h) para una titración rápida. La monitorización continua de la presión arterial es esencial durante y después de la trombectomía. Estos objetivos reflejan la necesidad de equilibrar la prevención de complicaciones hemorrágicas con la perfusión adecuada del penumbra isquémico. El objetivo específico debe individualizarse según la presión arterial basal del paciente, la extensión de la reperfusión y la presencia de oclusión o estenosis de grandes vasos, según se indica en la guía de 2024 de la ESC para el manejo de la hipertensión arterial 1. Algunos estudios sugieren que la presión arterial óptima durante y después de la trombectomía puede variar dependiendo de factores como la edad del paciente, la gravedad del accidente cerebrovascular y la presencia de comorbilidades, como se menciona en las guías de 2018 para el manejo del accidente cerebrovascular isquémico agudo 1 y en la guía de cuidado del paciente con accidente cerebrovascular isquémico agudo de 2021 1. Sin embargo, en general, se recomienda mantener una presión arterial sistólica por debajo de 180 mmHg antes y después de la trombectomía para minimizar el riesgo de complicaciones hemorrágicas y maximizar los beneficios de la reperfusión. La monitorización y el manejo de la presión arterial deben ser personalizados y ajustados según la respuesta del paciente y la evolución clínica, como se destaca en las guías más recientes 1.
Algunos puntos clave a considerar en el manejo de la presión arterial durante la trombectomía incluyen:
- La importancia de la monitorización continua de la presión arterial durante y después del procedimiento.
- La necesidad de individualizar el objetivo de presión arterial según las características del paciente y la respuesta al tratamiento.
- El uso de agentes intravenosos para la titración rápida de la presión arterial.
- La consideración de factores como la edad, la gravedad del accidente cerebrovascular y la presencia de comorbilidades al determinar el objetivo de presión arterial óptimo.
- La importancia de equilibrar la prevención de complicaciones hemorrágicas con la perfusión adecuada del penumbra isquémico, como se menciona en las guías de 2024 de la ESC para el manejo de la hipertensión arterial 1.
En resumen, el objetivo de presión arterial para los pacientes que se someten a trombectomía por accidente cerebrovascular isquémico debe ser personalizado y ajustado según la respuesta del paciente y la evolución clínica, con un enfoque en mantener una presión arterial sistólica por debajo de 180 mmHg antes y después del procedimiento, según se indica en la guía de 2024 de la ESC para el manejo de la hipertensión arterial 1.
From the Research
Metas de presión arterial para realizar trombectomía en ACV isquémico
- Las metas de presión arterial para pacientes que se someten a trombectomía para accidente cerebrovascular (ACV) isquémico varían según las guías y estudios, pero en general, se recomienda mantener la presión arterial sistólica (PAS) por debajo de 185 mmHg y la presión arterial diastólica (PAD) por debajo de 110 mmHg antes de la trombectomía 2, 3.
- Durante y después de la trombectomía, se recomienda mantener la presión arterial por debajo de 180/105 mmHg 2, 3, aunque algunos estudios sugieren que mantener la presión arterial en niveles más bajos, como una PAS por debajo de 160 mmHg o una presión arterial media (PAM) por debajo de 90 mmHg, puede ser beneficioso para prevenir complicaciones 4, 5.
- Es importante tener en cuenta que la presión arterial ideal puede variar dependiendo de factores como la presión arterial basal, el tiempo y el grado de revascularización, el estado de los colaterales y el riesgo estimado de lesión de reperfusión 4.
- Algunos estudios sugieren que la variabilidad de la presión arterial en las primeras 24 horas después de la trombectomía también puede tener un impacto en los resultados neurológicos, y que mantener una presión arterial estable puede ser beneficioso 6, 5.
Consideraciones adicionales
- La relación entre la presión arterial y el resultado en pacientes con ACV isquémico es compleja, y se ha demostrado que una presión arterial alta o baja puede asociarse con peores resultados 4.
- La determinación no invasiva de umbrales de presión arterial personalizados para pacientes con ACV puede ser factible y puede presentar una mejor estrategia para el manejo hemodinámico en comparación con el enfoque clásico de mantener la presión arterial sistólica por debajo de un valor predeterminado 6.
- Se necesitan más estudios y ensayos clínicos para determinar las metas de presión arterial óptimas para pacientes que se someten a trombectomía para ACV isquémico 2, 3, 4, 6, 5.