Diferencial Diagnóstico
- Diagnóstico más probable:
- Tuberculosis: La combinación de fiebre persistente, malestar general, fatiga extrema, sudoración nocturna y adenopatías dolorosas en el cuello, axilas e ingle sugiere una infección crónica como la tuberculosis. La falta de respuesta a antibióticos y la derivación a infectología también apuntan en esta dirección.
- Otros diagnósticos probables:
- Linfaoma: La presencia de adenopatías dolorosas en varias regiones del cuerpo y la fiebre persistente pueden ser síntomas de un linfoma.
- Infección por VIH: La fiebre, fatiga y sudoración nocturna pueden ser síntomas de una infección por VIH, especialmente si no ha habido una respuesta adecuada a antibióticos.
- Sarcoidosis: Esta enfermedad puede causar fiebre, fatiga y adenopatías, aunque es menos común en personas jóvenes.
- No debes perder (diagnósticos que no son tan probables, pero que serían mortales si se pierden):
- Leucemia: Aunque es menos común, la leucemia puede causar fiebre, fatiga y adenopatías, y es importante considerarla en el diagnóstico diferencial.
- Linfoma de Hodgkin: Al igual que la leucemia, el linfoma de Hodgkin puede causar síntomas similares y es importante no perderlo en el diagnóstico.
- Diagnósticos raros:
- Brucelosis: Esta infección bacteriana puede causar fiebre, fatiga y adenopatías, aunque es relativamente rara en la mayoría de las regiones.
- Histoplasmosis: Esta infección fúngica puede causar síntomas similares, aunque es más común en personas que han estado expuestas a aves o murciélagos.